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martes, 8 de octubre de 2019

Viajando con Astérix: por Italia

Cuando escribo esta entrada, estamos a días de la publicación de un nuevo álbum de Astérix, el que hará el número 38 de la serie, así que me ha parecido oportuno recordar su anterior aventura: "Astérix en Italia" (en original, "Astérix et la Transitalique")

En esta aventura, nuestro amigo galo acompaña a Obélix (sí, sí, es Astérix el que acompaña a Obélix, leed la aventura y lo comprenderéis) en una trepidante aventura por el país transalpino. Vamos a recorrerla con ellos y ver qué sitios descubrieron.

Mapa Astérix y la tranitálica

La salida de la carrera se produce en Modicia como no podía ser de otra manera. ¿Por qué? os preguntaréis, pues porque Modicia era como llamaban los antiguos romanos a Monza, la meca del automovilismo italiano, la sede de su circuito más famoso, muy próxima a la fábrica de unos de los coches deportivos más apreciados en el mundo entero: Ferrari.

En Monza, además de visitar la sede del histórico gran premio de Fórmula 1: el circuito de Monza, merece la pena ir al Parque de Monza (están muy cercanos). Es el parque vallado más grande de Europa. Es tan grande que ocupa Monza, Villasanta, Vedano al Lambro, Lesmo y Biasono. Hay tres entradas principales al parque: Viale Cesare Battisti en Monza, Via S. Stefano en Vedano al Lambro y Via Farina en Villasanta. Las entradas de Monza y Vedano al Lambro cuentan con un aparcamiento adyacente. Además de las entradas principales, hay muchos accesos peatonales. El parque puede ser atravesado en coche de lunes a sábado, pero lo cierran los domingos para que sea solamente peatonal. Tiene un museo, un jardín de rosas donde se celebra un concurso internacional, zonas de toboganes, un carrusel, restaurantes, una granja con vacas y burros donde se puede comprar yogurt y queso. Hay un trenecito que recorre todo el parque. También se pueden alquilar bicicletas. En invierno esta abierto de siete de la mañana a siete de la tarde y en verano hasta las nueve y media. 


Astérix en Modicia (Monza)

Si seguimos leyendo el comic, en el transcurso de la carrera, nuestros amigos se equivocan de trayectoria (¿o será una trampa de los romanos?) y acaban en el territorio de los venetos, donde descubren que están construyendo una ciudad sobre la misma agua que da por sí misma para varias entradas: Venexia

Astérix en Venexia (Venecia)
A diferencia de otras ciudades italianas, en Venecia, excepto la Basílica de San Marcos, hay pocos  monumentos emblemáticos, lo que permite disfrutar al máximo de la ciudad. La ciudad ofrece la tarjeta "La Venice Card" (http://www.veneziaunica.it/) que permite la entrada a los museos, acceso gratuito a los baños públicos y descuentos en los trasportes.

Dentro de las opciones para disfrutar por supuesto se incluye un paseo en góndola y/o vaporetto. Si un paseo en góndola a través de los callejones se excede del presupuesto, una solución es coger una de las góndolas que usan los venecianos para moverse por la ciudad.  Sólo cuatro puentes cruzan el Gran Canal, y es un paseo bastante largo, por lo que una serie de góndolas, denominadas traghetti, hace el transporte de ida y vuelta por uno o dos euros. El paseo en vaporetto también es de las cosas más divertidas para los niños.  La línea Uno del vaporetto, el sistema de transporte público de Venecia, recorre toda la longitud del Gran Canal desde Piazza Roma hasta Piazza San Marco, pudiendo ver multitud de palacios góticos y renacentistas. 

Una serie de miradores permiten ver Venecia desde otro punto de vista. Los más recomendables: el Campanile de San Marcos, el Campanile de San Giorgio Maggiore, el Puente de la Academia y la azotea de Fondaco dei Tedeschi (es gratis, pero es necesario reservar: https://www.dfs.com/en/venice/t-fondaco-rooftop-terrace) 

Entre los museos interesantes para visitar con niños se encuentra el Museo de Ciencias Naturales. En él podrán observar el esqueleto de varios dinosaurios (hay uno de más de 7 metros de largo) o la colección dedicada a los cetáceos. 

Un juego divertido para realizar en Venecia con los peques es ver quién encuentra más leones alados (hay muchos). El león alado es el símbolo del patrón y fundador de la ciudad, San Marcos.

Pero continuemos el viaje con Astérix y Obélix. Por culpa del desvío, los galos llegan muy tarde a Parma, 

Astérix en Parma

y no les da tiempo a hacer turismo, pero nosotros os vamos a hacer algunas sugerencias.

Parma es conocida por temas gastrónomicos: el jamón de Parma y el Parmigiano Reggiano (Parmesano). No hay peque que se resista a la delicias culinarias de esta ciudad. Además es muy interesante poder ir a visitar alguna de las empresas productoras de Parmigiano (hay varias pequeñas empresas familiares que ofrecen esta visita)

El monumento más emblemático de Parma es la Catedral Santa María Assunta, que comenzó a construirse en el año 1059. La entrada a la Catedral es gratuita y el horario para visitas es de 9:00 am a 12:30 pm y de 3:00 a 7:00 pm. Junto a la Catedral esta el Baptisterio. Los baptisterios son característicos de Italia porque en el extranjero solo hay tres y en Italia, cincuenta. El bautismo era una ceremonia muy importante porque constituía la presentación de una persona a la comunidad. Las personas se bautizaban dos veces: al nacer y a los 12-13 años.

Hay otras construcciones muy particulares como el Palazzo della Pilotta, que nunca se terminó y luce tal cual como quedó en 1611, cuando se interrumpieron las obras.

Cerca de Parma, también se encuentra el Castello de Torrechiara, (entrada 4€ en 2019, niños no pagan) considerado como uno de los castillos mejor conservados de Italia, y localización de varios rodajes de películas italianas como Lady Halcón de Michelle Pfeiffer.

La tercera parada de nuestros galos se producirá en Sena Julia (Siena) pero para llegar allí pasarán por la Toscana viendo:
  • Florentia (Florencia) donde en el cómic apreciamos la gigante estatua de Hércules de Farnesio. Si queremos verla hoy día solo podemos ver copias. La más antigua y famosa de ellas, del s.III, se encuentra en Nápoles, y fue encontrada en las termas de Caracalla, en Roma. El original, perdido, es de Lisipo sIV a.C
Astérix en Florencia - Hércules de FarnesioHércules de Farnesio

En Florencia se pueden hacer tantas cosas con niños, que merece un post a parte (próximamente), pero sin duda los imprescindibles son subir al Duomo, disfrutar de los títeres en Ponte Vecchio, tocar la Fontana del Porcellino, comprobar cómo funcionaban los inventos de Leonardo da Vinci en su museo y comer pizza y helados. 
  • Pisae (Pisa): a nuestros amigos no les da tiempo a parar, de hecho, Astérix ni se entera que pasan por ahí. Pero está claro que es visita obligada
Astérix en Pisa

Lo más conocido de Pisa es la Torre de Pisa en la espectacular Piazza dei Miracoli (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987). La plaza se encuentra rodeada por murallas construidas en el año 1155 para proteger los edificios que se estaban edificando en el interior: la Catedral de Santa Maria Assunta, el Baptistero, la Torre de Pisa y el Camposanto. Subir a la Torre de Pisa cuesta 18 euros (la entrada puede sacarse por adelantado en su página web). No es recomendable subir a niños muy pequeños a lo alto de la Torre de Pisa; se asciende por medio de una escalera en espiral compuesta por 294 escalones que están muy desgastados.

A su llegada a Sena Julia (actualmente conocida como Siena) no podrán dejar de acudir a su famosa plaza ovalada (Piazza del Campo) donde quizás sean los precursores de cierta famosa carrera (Palio)

Astérix en Siena

Piazza del Campo

Siena es una preciosa villa medieval. El centro histórico de Siena fue declarado por la UNESCO como Lugar Patrimonio de la Humanidad en el año 1995. Es emocionante para los peques recorrer los diez barrios del casco antiguo (contradas) y conocer el animal que los representa, dragón, águila, loba, elefante, etc., que se enfrentarán en la legendaria carrera; las leyendas sobre el Palio y la ciudad harán las delicias de pequeños y grandes. 

El Museo de Arte para Niños, es otra de las paradas obligadas, donde podrán disfrutar de las exposiciones y juegos. Está situado en piazza del Duomo, justo enfrente de famosísima catedral (otro plan que no podéis perderos).

Para la siguiente etapa, los corredores atraviesan la región de la Umbria, dirigiéndose a Tibur (Tívoli)

Astérix en Tibur

Tivoli está a tan sólo 33 kilómetros de Roma. En la parte oeste del centro de la ciudad, cerca del Duomo, encontramos los Jardines de Villa d’Este. Dentro de los jardines se encuentran varias fuentes de gran belleza como la monumental Fontana di Nettuno, la Fontana di Tivoli y el Centro Fontane. Otra opción es ir a la zona norte de la ciudad y pasear por Via delle Cascatelle, la cual atraviesa unos magníficos parques y permite ver las magníficas cascadas que caen en la parte norte de la ciudad.Si preferis ver las cascadas desde la cima, hay un pequeño sendero desde Via Quintilio Varo, el cual dirige al borde de las cataratas. 

No hemos comentado que gran parte del recorrido de la carrera transcurre por la famosísima y más larga calzada romana: la Via Appia, de la cual podemos disfrutar todavía hoy día. De 540 km de longitud y aproximadamente 8m de anchura estaba calculada para el paso simultáneo de dos carros viajando en sentido contrario. El autobús turístico “Archeobus” hace una parte de su recorrido. En la pagina web www.trambusopen.com puedes encontrar toda la información necesaria.

Astérix por la Via Appia

Via Appia

Quizás dicha vía os suene también de una famosa película: "Quo Vadis" (Mervyn LeRoy y Anthony Mann, 1951) 



En esta vía podréis encontrar la Iglesia del Domine Quo Vadis. En ella vemos dos huellas en una losa de mármol en el centro de la iglesia, que se creen son un milagro de Jesús en su encuentro con San Pedro. Hoy en día son una copia del original, que se conserva en la cercana Basílica de San Sebastiano Extramuros.

Por fin, los galos llegarán al final de la carrera: Neapolis (Nápoles) y su famoso Vesuvius Mons (volcán Vesubio)

Astérix en Neapolis (Nápoles) y el Vesubio

A pesar de lo que muchas páginas de internet dicen, Nápoles es un lugar para descubrir con peques genial. Hay tanto que ver y que hacer que tendrá, como en otros casos, su post particular, con mención especial, para la visita a Pompeya.
El centro de Nápoles es Patrimonio de la Humanidad, hay edificios palaciegos del siglo XVII-XVIII preciosos y de altura vertiginosa para la época. Es una pena el estado de conservación de alguno de de ellos. Uno de los barrios más pintorescos de la ciudad por su desorden, por los cubos para subir las cosas a las casas, por su ropa tendida todo el día,.. es el Quartieri Spagnoli, el antiguo barrio español. La visita a la parte subterránea de la ciudad puede resultar muy divertida para toda la familia, a los niños eso de ir por pasillos estrechos con una vela les fascina...

Italia, por sus monumentos, sus leyendas, sus costumbres y su gastronomía es uno de los lugares imprescindibles para descubrir con peques 

lunes, 29 de diciembre de 2014

Viajando con Astérix - La odisea de Astérix

En estas fechas tan señaladas, vamos a acompañar a Astérix y Obélix a Tierra Santa. El viaje a Oriente Medio de nuestros amigos galos se produce en la aventura número 26: La Odisea de Astérix. Aunque algunas zonas, se pueden considerar de conflicto, hay otras en las que no supone ningún problema viajar con los peques. 
Tras un largo, pero distraído, navegar rodeando Hispania y atravesando todo el mar Mediterráneo, la nave en que viajan nuestros amigos llega a su destino e intenta atracar en el puerto de Tiro, antigua importante ciudad fenicia.

Este puerto está muy bien representado por Uderzo, recordando el asedio que unos siglos antes había puesto Alejandro Magno sobre la ciudad.



Tiro es una ciudad situada en el sur del Líbano, a 32 km al sur de Sidón. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1984, por sus vestigios arqueológicos de diversas civilizaciones. En Tiro podemos visitar los dos conjuntos de ruinas de épocas greco-romana y bizantina (el Cardo Máximo, la necrópolis, el hipódromo, etc.).
La zona de Al-Mina es una parte de estas ruinas arqueológicas y la más recomendable de visitar. Contiene restos de las épocas griega, romana y bizantina, entre los cuales encontramos edificios civiles, columnatas, baños públicos, calles con mosaicos y el teatro rectangular. La vida romana se organizaba a través de una vía pavimentada con mármol y bordeada por filas de suntuosas columnas de un metro de diámetro y ocho metros de alto. Esta vía, de 175 m de largo, desemboca en el mar. Desde la orilla podremos ver a poca distancia pequeñas islas que de hecho era los rompeolas y muelles del antiguo puerto fenicio, llamado puerto egipcio porque estaba encarado hacia el sur, donde está Egipto. También es recomendable un pequeño paseo por la parte antigua de la ciudad nos lleva hasta el puerto pesquero y restos del barrio cristiano entre tiendas del zoco. 

Actualmente la República Libanesa es uno de los países a los que se recomienda viajar con precaución y abstenerse de visitar ciertas zonas azotadas por la violencia terrorista durante los últimos años. Esperemos que esta situación mejore porque realmente es un país con lugares preciosos al que merece la pena viajar. 

Pero retomemos el viajes de los galos. Como los romanos impiden que nuestros amigos tomen tierra, lo intentan en otras ciudades situadas más al norte: Sidón (hoy Sayda), Biblos (hoy Jbail) y Arad (hoy Aarida). Pero en ninguna de ellas consiguen llegar a puerto.

Sidon (Sayda) es una de las más eminentes ciudades fenicias del pasado. Se pueden visitar restos de época medieval, islámicas y cruzadas así como de época otomana. La fortaleza del mar, símbolo de la ciudad y pintoresca como pocas, se remonta al S.XIII durante las cruzadas. Un paseo por el zoco cubierto todavía anclado en el pasado. Merece la pena visitar la Mezquita Omeya y el Caravasar de los Francos.

Biblos (Jbail) es un lugar de extraordinaria importancia en la Historia de la Humanidad: según los expertos fue aquí donde se originó el alfabeto fenicio, del cual surgió el griego, que a su vez dió origen al latino. Sus principales atractivos: el recinto arqueológico, el castillo de los cruzados, el puerto y el zoco. Para visitar las ruinas del Biblos antiguo es mejor contratar una visita guiada, de otro modo será muy difícil que las podamos interpretar.

Los galos, ante la imposibilidad de llegar a tierra en Fenicia, optan por viajar al sur, al Reino de Judea (en el 50 a,C, ya unificado con el de Israel y bajo protectorado romano tras la conquista de Pompeyo en el 63 a.C.) donde bajan a tierra en una desértica playa.

Desde allí se dirigen a Jerusalén, pero la ciudad está vigilada por los romanos, por lo que deciden descansar en la cercana Belén antes de entrar en Jerusalén burlando a las legiones romanas.
Belén, es una ciudad que se puede visitar, siempre cumpliendo con las medidas de seguridad establecidas. Esta situada a 5 km de Jerusalén; y se puede visitar por libre o con un operador. Para que nadie, se sorprenda, advertir que para llegar hasta Belén hay que pasar por un pasillo de hormigón, que separa la parte israelí de la palestina (Muro de Seguridad) ya que Belén es una ciudad bajo el mandato de la Autoridad Nacional Palestina. Si uno llega hasta aquí es para visitar la gruta donde nació Jesús. Se entra por una pequeña puerta, del tamaño de un niño de unos seis años, que da paso a una iglesia con una decoración muy peculiar. Merece la pena visitar la Gruta de la Leche, que es donde se escondieron María y José con Jesús para evitar la matanza del día de los inocentes. Cuentan que una gota de la leche de María toco una roca blanca y la convirtió en roja. Hay quien cree que visitar el lugar aumenta la fertilidad. Y otro lugar es la Tumba de Raquel, lugar sagrado para musulmanes, judíos y cristianos. Aquí el acceso solo está permitido a quien viaja en el autobús Egged desde Jerusalén, por motivos de seguridad.

Aprovechando la oscuridad de la noche, y tras saltar el muro no sin algunas lamentaciones, entran en Jerusalén.

Jerusalén es una de las ciudades más antiguas del mundo, habitada por los jebuseos antes de la llegada de las tribus hebreas a Canaán a principios del siglo XIII a. C. Según la tradición, puesta en duda por algunos arqueólogos, fue la antigua capital del Reino de Israel y del Reino de Judá, y siglos más tarde del reino franco de Jerusalén. Es considerada una ciudad sagrada por tres de las mayores religiones monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el islam. La Ciudad Vieja de Jerusalén fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981. Jerusalén tiene mucho que ver y que descubrir, tanto que le dedicaremos un post entero otro día.

Pero para que os hagáis una idea de cómo dibuja Uderzo, aquí os dejo la viñeta del cómic y una imagen de la maqueta de Jerusalén en la época de Jesucristo (que podríamos decir, la época de Astérix) y que podéis ver junto al Santuario del Libro en el Museo de Israel, en la propia Jerusalén.




Como en Jerusalén tampoco encuentran su objetivo, se dirigen a la cercana región de Babilonia, en Mesopotamia, atravesando el Mar Muerto y adentrándose en el desierto.

El imperio babilónico dejó de existir en el 539 a.C. pero durante muchos años a su región se le siguió conociendo por el nombre de Babilonia. Es el actual Iraq.

Desgraciadamente Iraq no es un país en absoluto seguro en estos tiempos, y tendremos que dejar para mejor ocasión poder vivir las Mil y Una Noches viajando a la legendaria Babilonia y su capital Bagdad.

Pero a los galos no les hará falta llegar a tierras babilónicas, pues en dos jornadas encontrarán el preciado objeto de deseo que les había traído hasta estas tierras.

El regreso a la aldea no se hace esperar. Astérix y Obélix vuelven al Mediterráneo y embarcan de nuevo con su amigo fenicio en la antes citada Tiro.

Nota del autor: este post ha sido escrito en colaboración el blog "En una aldea de Armórica..." En él podréis encontrar más información sobre Astérix.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Viajando con Astérix: Astérix Gladiador

En su cuarta aventura, los galos hacen su primer viaje por mar para ir directamente a la capital de sus archienemigos, a la mismísima Roma. No está muy claro a qué puerto llegan, pues en el 50 a.C. todavía no estaba desarrollado el puerto de Ostia.
Ostia está a 25 kilómetros al sudoeste de Roma. Se trata de una ciudad portuaria fundada en el siglo IV a.C. Como Roma no tenía puerto era fundamental para la ciudad. Se conserva en buen estado, por lo que nos ofrece una oportunidad única de ver una ciudad romana. A la entrada de la ciudad encontramos el cementerio, al atravesarlo entramos por la Puerta Romana y recorremos el decumano máximo que lleva hasta la Puerta Marina. La ciudad cuenta con un gran teatro con capacidad para 3.000 espectadores. La Casa de Diana es un ejemplo de edificio tipo "colmena", llamadas insulas, de los que se empezaron a realizar por la escasez de suelo.
Allí veremos un termopolion en la planta inferior. Se trataba de un bar donde la gente comía ya que en los pisos no era conveniente hacer fuego al estar hecho mayoritariamente con madera y arcilla. También podemos observar las Termas de Mitra.

El puerto más desarrollado en la época de Astérix era el de Pozzuoli, pero está demasiado lejos para que los galos lleguen en unas pocas horas a Roma.

Una vez en tierra, se dirigen a Roma por la Via Appia
Pero difícilmente podría haber sido esa la vía que recorriesen ya que no pasa por esos puertos.
Es más que interesante hoy día descubrir dicha vía. La Vía Appia fue una de las más importantes calzadas de la antigua Roma. Se extiende desde Via de Porta San Sebastiano, cerca de las termas de Caracalla, hasta Brindisi, en la costa de Apulia. Actualmente alberga un parque en el cual se incluye la Muralla Aureliana y gran cantidad de restos arqueológicos, además de especies autóctonas de las colinas de Roma.
Todos los domingos, una parte considerable de Via Appia se convierte en una zona libre de coches. Desde Via Porta di Sebastiano se puede caminar o ir en bicicleta durante varios kilómetros. Este tradicional recorrido se inicia en la Tumba de Cecilia Metella e incluye el paso por diversos monumentos y puntos de interés como el Mausoleo del Campo de Bove, la iglesia de San Nicola, la tumba de la familia Sisto Pompeo, el Mausoleo de Claudio Secondino, el Sepulcro de Séneca, la Tumba de Quinto Apulcio, entre otros.
Astérix y Obélix llegan a Roma. Atentos a los pasos de cebra, en realidad eran así aunque los mejor conservados para verlos hoy día están en Pompeya
Después de pasar por Restaurante Galo (hay varios restaurantes franceses en Roma pero yo creo que lo mejor serían unas crepes con los peques que valga la pena,...) los galos se pasan por unas termas romanas. En realidad, en el 50 a. C. no había termas públicas en Roma. Las primeras son las de Agripa, quién las donó a la ciudad en el 12 a.C. Las termas son más propias de la época imperial, algunos siglos después,
en cualquier caso, es el momento de nombrar las termas de Caracalla.

Las termas de Caracalla merecen una visita si estas en Roma. Están situadas en Via delle Terme di Caracalla, 52. Fueron construidas entre los años 212 y 216 bajo el mandato de Marco Aurelio Antonino Basiano, más conocido como el emperador Caracalla, las Termas de Caracalla fueron uno de los mayores y más espectaculares complejos termales de la antigüedad. Aunque hoy sólo quedan muros de ladrillo y grandes bóvedas desplomadas, aún se conservan los restos del esplendor que siglos atrás tenía, ya que estavan revestidas de mármol y decoradas con preciadas obras de arte.
Actualmente, en la ciudad de Roma, se pueden disfrutar de magníficos balnearios, y relajarte como lo hacían en la antigüedad, con las mismas aguas terapéuticas que usaban los antiguos romanos. Uno de ellos es el balneario Pro Fonte Ceciliana, en la vía Predemontana. También puedes visitar la Terme di Stigliano, en la Canale Monterano. Dos spas de lujo, que por desgracia no permiten la entrada de peques, así que este plan hay que reservarlo para una escapa sin ellos.

Y por fin, nuestros amigos se acercan al más famoso de los monumentos romanos: el... ¿Circo?
es un error que se produce tanto en el original francés como en la traducción española, llaman Circo a los que en realidad es un Anfiteatro.

El circo romano es un recinto muy alargado con remates circulares en los extremos, teniendo globalmente una forma oval, más o menos alargada y estaba destinado a carreras, espectáculos, y representaciones, que conmemoraban los acontecimientos del Imperio. Mientras que el anfiteatro tiene forma circular.

Y de hecho, y eso sí está bien, no hay ninguna referencia en este cómic de Astérix al Coliseo, pues se construyo en el siglo I d.C. y recordemos que las aventuras de Astérix son del 50 a. C.
de hecho, hasta el 29 a.C. no hubo un gran anfiteatro en Roma, así que Julio César no pudo celebrar unos juegos en un lugar como el que pinta Uderzo, con tres filas de arcos en su fachada.

Pero ya que estamos, a los peques y mayores les encantará visitar el Coliseo de Roma, que es el anfiteatro más conocido, cuyo nombre era en realidad Anfiteatro Flavio.

Curiosamente, no debe su coloquial nombre de Coliseo (o Colisseum) a su propio grandiosidad, sino a la de una estatua que se podía encontrar cercana a él, estatua del emperador Nerón.

Iniciada su construcción por Vespasiano, fue el emperador Tito quien lo inauguró en el 80 d.C. con unos magníficos juegos que duraron 100 días y en los cuales hubo gladiadores, fieras e incluso batallas navales.

Con una capacidad cercana a las 50 mil personas, en las zonas más bajas se ubicaban el emperador y los senadores y a medida que se subía por la grada, se descendía en rango social.

Seriamente dañado por varios terremotos, durante la Edad Media fue objeto de saqueo, utilizándose sus piedras para otras construcciones. Hasta que el papa Benedicto XIV en 1749 lo declaró lugar sagrado por la cantidad de mártires cristianos que allí habían fallecido, terminando el expolio de sus piedras.

Pero volvamos con nuestros amigos los galos. Con tanto entrenamiento como gladiadores, nuestros amigos necesitan un descanso, así que deciden salir de su prisión y conocer Roma. El lanista (entrenador de gladiadores) les lleva a conocer el Foro Romano:


El foro de una ciudad romana era su centro urbano, alrededor del cual se desarrollaban el comercio, la religión o la administración de justicia, pero también la prostitución. La Vía Sacra cruza el foro romano y lo une al Coliseo.

Llegar al Foro Romano es muy fácil pues se encuentra en una zona muy céntrica y bien comunicada. Puedes tomar el Metro en la línea B y bajarte en la estación Colosseo, que se encuentra muy cerca del Foro Romano.

La entrada al Foro Romano es totalmente gratuita. Lo ideal es recorrerlo con un guía o un libro, de forma que se sepa lo que se está observando.

El Foro Romano está abierto todos los días del año, excepto en Navidad y año nuevo. Abre sus puertas a las 8:30 y las cierra una hora antes del atardecer, de manera que los horarios de cierre durante el año varían.

Nuestros amigos galos volverán en otras aventuras a Roma, así que tendemos la oportunidad de ver nuevos sitios.

Nota del autor: este post ha sido escrito en colaboración el blog "En una aldea de Armórica..." En él podréis encontrar más información sobre Astérix.

lunes, 17 de noviembre de 2014

La Aldea Gala de Astérix: Erquy

En varios post os he estado hablando de las aventuras de Asterix, pero no os he hablado de su famosa aldea. En ninguno de los comics aparece su nombre pero hay varios pistas que nos pueden ayudar a descubrir cuál es. Si nos fijamos en el famoso plano del inicio de cada aventura, en la costa hay tres piedras a lo ancho de un cabo, sabemos que está en la Bretania francesa y que muy cerca hay una cantera. Con esas pistas, podemos concluir que la Aldea gala es la población francesa de Erquy. 



Descubrimos en Erquy el poblado de Asterix por los tres farallones que se adentran en el mar, la característica silueta de los acantilados, el lago azul y la antigua cantera de gres rosado de la que, según Goscinny y Uderzo, Obélix extraía sus menhires.

Toda la bretaña francesa merece una visita para descubrir sus preciosos pueblecitos. Erquy está a tan sólo a 90 km de Mont-Saint-Michel, a 40 km de la ciudad corsaria de Saint Malo y a 45 km de la preciosa ciudad medieval de Dinam.

En Erquy podemos disfrutar de unas diez playas de arena fina, un precioso puerto pesquero famoso por sus deliciosas almejas gigantes y vieiras (casi tan buenas como las gallegas) y múltiples senderos para pasear por el bosque (donde Asterix y Obelix cazaban jabalies y se divertian con los romanos).

De noviembre a marzo, desde el aparcamiento cercano al dique seco los pescadores, como hacía Ordenalfabétix (el vendedor de pescado de la Aldea de Astérix) en el 50 a. C.,descargan los sacos de marisco antes de proceder a la subasta. En agosto no es posible disfrutarlo.
Todos los sábados un mercadillo se instala en las calles de Erquy, donde se pueden encontrar toda clase de productos artesanos.

Erquy es uno de los pueblos que estan incluidos dentro del Sendero de los Aduaneros (2.000 kilómetros de caminos señalizados y en paralelo al mar que recorren todo el litoral de la península bretona).

Aunque no aparece en los comics, merece la pena visitar la capilla de Saint-Michel del siglo XII y  construida en un islote.  La Capilla está unida a la tierra con un camino natural de guijarros, al que se puede acceder cuando baja la marea.

También es recomendable ver el cabo Fréhel y Fort La Latte. En el primero encontramos el faro Fréhel (con una altura de 103 metros), no es de los más bonitos, pero se encuentra ubicado en una zona preciosa, con acantilados de hasta setenta metros de altura y de granito rojizo. Toda esta zona esta protegida y es reserva ornitológica. Este faro tiene un alcance de unas 28 millas, lo que lo convierte en uno de los faros más importantes de las costas francesas.

Fort La Latte es un castillo del siglo XIV, construido en un promontorio rodeado por el mar, protegido por dos barrancos, desde donde se ve la Costa Esmeralda a un lado y el faro de Cap Frehel al otro. Se puede subir hasta lo alto de la torre por una vertiginosa escalera de piedra agarrados a una soga, y recrear allí el duelo que en 1957 tuvieron Kirk Douglas y Tony Curtis en el rodaje de Los Vikingos.(The Vikings, de Richard Fleischer, 1958)
Visitar esta zona merece comer, además de marisco, dos de sus conocidas especialidades: las “crêpes”, con azúcar, caramelo, chocolate o mermelada; y las “galettes” de trigo sarraceno que se comen con jamón, queso, huevos o cualquier ingrediente que quieras añadir. Una delicia para peques y mayores. 

martes, 28 de octubre de 2014

Viajando con Astérix: el Bosque de los Carnutes

En su tercera aventura, Astérix hace su primer viaje a tierras extranjeras. Con su inseparable amigo Obélix van al país de los Godos (Astérix y los Godos)



No es quizás un viaje como a los que luego nos acostumbrarán (Hispania, Helvecia...) y no nos dan a conocer ciudades germanas. Pero antes de ir allí, nuestros amigos visitan el Bosque de los Carnutes, a donde acompañan al druida Panorámix.

Situado en el centro de la Galia, el Bosque Carnutes era considerado la sede del culto druida. Se extendía desde el rio Sena hasta el Loira. Dicen que en lo más profundo del bosque era el lugar donde los antiguos druidas celebraban su junta anual.


Los druidas eran filósofos y científicos, pensadores y sabios cuyos consejos guiaban a la sociedad de su época. También hacían de educadores de los más jóvenes y trataban a los enfermos mediante el uso de secretos de la naturaleza...

La Office National des Forêts (algo así como la Oficina Nacional de los Bosques franceses) ofrece un sendero por el bosque llamado Le Sentier des Carnutes con actividades y explicaciones que harán las delicias de los más peques de la casa.

Partiendo del parking de l'Étang de la Vallée, en la localidad de Combreux, Le Sentier des Carnutes es un sendero diseñado para todos, con 600m de longitud está también adaptado para sillas de ruedas de lo que podemos deducir que también para cochecitos de bebé. Tal y como lo definen, siguiendo los rastros sensoriales, descubriremos los tesoros escondidos en los bosques. A través de los paneles instalados a lo largo del recorrido, aprenderemos cómo reconocer diferentes tipos de madera, su papel en la vida animal, y el uso que de ella hacen los hombres.

Así que, abre tus sentidos y descubre la antigua ciencia de los druidas, por Tutatis!!!

Nota del autor: este post ha sido escrito en colaboración el blog "En una aldea de Armórica..." En él podréis encontrar más información sobre Astérix.

viernes, 17 de octubre de 2014

Viajando con Astérix - La Hoz de Oro

Últimamente, junto a los grandes best-sellers de novela histórica han proliferado también los viajes emulando aquellos libros o visitando los lugares por los que pasan sus personajes de ficción. O no tan de ficción, pues hay grandes novelas e incluso cómics que los mezclan con personajes reales, como nuestro querido Julio César.

Inicio con este una serie de post visitando los lugares reales por los que ha pasado nuestro querido héroe Astérix. Y, para empezar, su primer gran viaje, el que realizó en busca de La Hoz de Oro.
La Hoz de Oro - viaje

Partiendo desde la aldea gala en Armórica (ya sabéis, esa que no tiene nombre) en dirección este, hacia Lutecia (París) nos podemos acercar a Suindinum (Le Mans)

Le Mans está situada en el Valle del Loira, a medio camino entre Nantes y París. Comunicada con ambas ciudades por TGV (tren de alta velocidad). Esta ciudad es una buena base para visitar los Castillos del Loire, Bretaña, Normandía o París.

Conocida por motivos automovilísticos como ya explicaremos, Le Mans esconde en su centro una pequeña joya: la ciudad Plantagenêt, casi veinte hectáreas de callejuelas adoquinadas, con una gran cantidad de casas de paneles de madera y mansiones renacentistas; rodeada por una preciosa muralla romana, y con una catedral de las mayores de Francia. Esta ciudad ha sido y es utilizada como localización de numerosas películas, como Cyrano de Bergerac, La máscara de hierro, etc.
Le Mans

La catedral de Saint-Julien de Mans es uno de los edificios más grandes de la época gótico-románica de Francia, con sus 134m de largo y sus 5.000m2. En uno de sus muros se conserva un menhir de más de 7.000 años que pertenecía a un lugar de culto del neolítico sobre el que se levantó la catedral. Es conocido como el ombligo del mundo y según la superstición popular ayuda en materia de fertilidad a quienes lo tocan.

También merece la pena pasear por Arche de la Nature, un parque natural espectacular a tiro de piedra del centro urbano. Se puede recorrer a pie o en bicicletas (las alquilan allí mismo). Allí se puede visitar la abadía cisterciense de Epau, donde está enterrada la reina Berenguela de Navarra, la mujer de Ricardo Corazón de León y uno de los personajes más singulares en la historia de la ciudad durante la Edad Media.

Y no se puede uno marchar sin probar el plato más famoso de Le Mans, las rillettes, un delicioso paté de carne.

El Museo de Tessé es un destacado edificio del siglo XIX. Es uno de los grandes museos de Le Mans junto al museo de Allonnes y el nuevo museo de arqueología. El museo fue creado durante el reinado de Luis XVI y conoció diversas evoluciones y variantes. Hoy es día, es conocido sobre todo por sus colecciones egipcias y representaciones pictóricas mitológicas de primer orden. El museo de la reina Berenguela agrupa las obras sobre la historia de la Sarthe y sobre la vida de Le Mans.

La ciudad de Le Mans es mundialmente conocida por las 24 Horas de Le Mans, la carrera de automovilismo de resistencia más prestigiosa del mundo y uno de los eventos deportivos más célebres en Francia. Se disputa desde 1923 en el Circuito de La Sarthe y forma parte del Campeonato Mundial de Resistencia.
Suidinium
Astérix y Obélix prosiguieron su viaje y llegaron a Lutecia (París). En el cómic, Lutecia se encuentra en una isla en medio del Sena. Es lo que hoy conocemos como La Isla de la Cité.

La Isla de la Cité o Isla del Asentamiento, se encuentra en medio del río Sena en el corazón de la ciudad de París. Es considerada la cuna de la ciudad de París. Es la isla más grande del Sena, en la cual 200 años a.C. se instaló la tribu celta de los parisii y fundó su ciudad, Lutecia. 

Gui de Bazoches la evocaba en 1190 como "la cabeza, el corazón y la médula de París". Durante largo tiempo se pensó que una pequeña tribu gala llamada los parisii vivía en la isla desde 250 antes de Cristo. La zona era rica en pesca y en caza y el acceso de un lado a otro del Sena era más fácil gracias a la estrechez del río. Dos pasarelas de madera prolongaban el camino natural Norte-Sur que descendía del monte de La Chapelle e iba hacia la colina de Santa Genoveva, permitiendo así evitar las muchas marismas alrededor.
Lutecia
En 52 a. C., en tiempos de la lucha entre Vercingétorix y Julio César, los parisii vivían efectivamente en los alrededores de la isla.

Pero hoy en día, los historiadores se inclinan más bien por otras hipótesis, instalándose seguramente más lejos de esa ubicación.
Isla de la Cité
Tres famosas edificaciones de la época medieval permanecen aún sobre la isla de la Cité: la Catedral Notre Dame de París, la Sainte Chapelle  y la Conciergerie. También se encuentran en ella: el Puente Nuevo, inaugurado en el siglo XVII;  la prefectura de policía de París; el Palacio de Justicia de París; el Hôtel Dieu; el Memorial a los Mártires de la Deportación y el mercado de flores de la ciudad. De los 37 puentes de París, ocho comunican Ile de la Cité con la ciudad.

Podremos también visitar El Bosque de Boulogne (en francés: Bois de Boulogne) o de Bolonia, es un parque que se encuentra en el límite oeste del XVI distrito de París, cerca del suburbio de Boulogne-Billancourt.
El Bosque de Boulogne
El Bosque de Bolonia tiene una superficie de 846 hectáreas, dos veces y media más grande que Central Park de Nueva York, y 3,3 veces mayor que el Hyde Park de Londres, aunque su superficie no alcanza la mitad de la Casa de Campo de Madrid, que cuenta con 1722,6 ha.

También conocido como “los pulmones de Paris”, tiene unos 40.000 árboles y miles de flores. Para los parisinos, es un lugar privilegiado para el paseo. A lo largo de las antiguas fortificaciones de la capital, este parque enlaza 95 km de carreteras y avenidas alrededor de dos lagos, tres ríos y un hipódromo. El pabellón del parque de la Bagatelle es el único que conserva hermosas residencias que crecieron rodeadas de vegetación en el s. XVIII. Su nombre proviene del peregrinaje de “Notre-Dame de Boulogne”.
Bosque de Boulogne
En la parte norte del Bosque se encuentra el Jardin d'Acclimatation, un parque de atracciones y una reserva de animales.

El Bois es una reminiscencia del antiguo bosque de robles de Rouvray, que aparece mencionado por primera vez en 777, en la carta de Compiègne. Las tierras fueron regaladas por Childerico II al poderoso Abad de Saint-Denis, que fundó varios monasterios. Durante la Guerra de los Cien Años, el bosque fue la guarida de muchos forajidos. El lugar fue transformado en un parque por Napoleón III en 1852. En los años siguientes fue rediseñado de forma informal abriendo espacios de césped y poblándolo con hojarazos, hayas, cedros, castaños, olmos y plantas exóticas como secoyas.

Todos los caminos (allées), con la excepción de el Allée Reine Marguerite y la Avenida Longchamp se diseñaron con un trazado sinuoso: hay treinta y cinco kilómetros de camino a pie, ocho kilómetros de caminos para bicicleta y veintinueve kilómetros de caminos para carros. Se crearon los lagos superior e inferior, conectados por una cascada. Entre 1855 y 1858 se construyó el hipódromo de Longchamp.

El Bosque de Boulogne fue oficialmente anexionado a la ciudad de París en 1929.

Y hasta aquí, nuestro viaje en busca de La Hoz de Oro. Si como yo os habéis quedado con las ganas de más Lutecia no os preocupéis, Astérix y Obélix volverán en próximas aventuras a la capital de la Galia.

Nota: este post ha sido escrito en colaboración con el blog "En un lugar de Armórica...", allí encontraréis más información sobre Astérix