martes, 30 de septiembre de 2014

Visitando cavas (bodegas)

El cava es un tipo de vino espumoso. Según el Consejo Regulador del Cava, la región del Cava está formada por un total de 159 municipios de las provincias de Barcelona (63), Tarragona (52), La Rioja (18), Lleida (12), Gerona (5), Álava (3), Zaragoza (2), Navarra (2), Badajoz (1) y Valencia (1). Estos son los únicos con capacidad legal para producir este tipo de vino espumoso y comercializarlo bajo este nombre.
Muchas de estas bodegas también abren sus puertas a papas con peques. De todo lo que he encontrado esto es lo que más me ha llamado la atención:

  • En Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona) Cavas Freixenet y sus conocidas burbujas, tiene una visita guiada especial para niños. Incluye ver un audiovisual donde el niño Freixenet explica la elaboración del cava. Luego con se desciende a la parte antigua de las cavas y después en un tren se visitan las instalaciones más modernas. Después hay una cata de mosto para los peques y una de cava para los mayores.


  • En Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona), en las Cavas Codorniu tienen lo que ellos denominan un “desayuno mediterráneo”. Se empieza la visita con un buen desayuno: pan con tomate y aceite de oliva, embutidos, cava Mediterránea de Codorníu y mosto para niños. Después se hace una visita guiada, que se divide en tres partes: Paseo Modernista (Obra arquitectónica de Josep Puig i Cadafalch declarada Monumento Histórico Artístico en 1976), Museo y bodega “Celler Gran”, para terminar con el descenso a las cavas subterráneas, donde se visita una exposición de maquinaria tradicional para la elaboración del cava y se hace un recorrido en tren por las cavas.
  • En Raimat (Lleida), las Bodegas Raimat podemos recorrer la bodega modernista, los viñedos y realizar una cata.
  • En Lavern Subirats (Barcelona) puedes acercarte en tren desde Barcelona a las Bodegas Cava Guilera además de la visita a las cavas puedes dar paseo con bicicleta (Burricleta) por los viñedos y caminos que rodean la finca.
  • En Puebla de Sancho Pérez (Badajoz), en las Bodegas Medina podemos encontrar una bodega donde también elaboran cava y podemos disfrutar de su preciosa bodega toda la familia.
  • En Haro (La Rioja), Bodegas Muga, encontramos el cava Conde de Haro, además de otros vinos. Sus bodegas nos ofrecen muchas actividades para realizar con niños, además de la visitas a la bodega y los viñedos, y las catas, también podemos realizar una visita en globo (los niños hasta 12 años tienen precios especiales).


Esto es sólo una pequeña muestra, si alguien ha estado en alguna y quiere compartir su experiencia, estamos deseando que nos la contéis.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Montblanc (Tarragona)

Montblanc es un pequeño tesoro en el corazón de la provincia de Tarragona (a unos 40 km de Tarragona). Posee el título de Villa Ducal desde 1387 y su casco antiguo fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1948. Esta preciosa villa medieval se conserva en muy buen estado y es la cuna de una conocida leyenda. Su casco antiguo fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1948.

Torre-portal de Sant Jordi
Atención!! Leyenda para contar a los niños
Hace muchos años un dragón feroz aterrorizaba a los habitantes de Montblanc, devorando sus animales. Para evitar su ataque, se decidió ofrecer al dragón cada día un vecino. Se realizó un sorteo entre todos, incluida la familia real, y la suerte quiso que la primera persona escogida fuera la hija del rey. Cuando se disponía a ser engullida por el dragón apareció un caballero y la salvó hiriendo de muerte al dragón. Era San Jordi. En el lugar donde el dragón derramó su sangre nació un rosal de rosas rojas. Desde entonces se mantiene la tradición catalana en la que los hombres regalan una rosa a su amada.

Si te diriges en las murallas al Portal de San Jordi, ese es el lugar exacto donde San Jordi acabó con la vida del dragón. Las murallas tienen varias puertas de entrada al casco antiguo y permanecen tal como fueron levantadas en el siglo XIV. Estas puertas de acceso a la villa se sitúan en los puntos cardinales: Portal de San Jordi, el Portal de Bové, el Portal de San Francesc y el Portal de San Antoni. Las torres defensivas tienen una base rectangular, a excepcional de una de ellas que es pentagonal, la llamada Torre dels Cinc Cantons.

En el interior del recinto amurallado encontramos  un entramado de callejuelas y casitas bajas. Es un placer pasear por esas calles adoquinadas llenas de historia. Cualquier camino acaba por conducirnos a la Iglesia de Santa María, una iglesia gótica del siglo XIV. También merece la pena pararse en la Plaza Mayor, allí encontramos: La Casa de los Desclergue que fue residencia del representante del rey; la Fuente Mayor de 1804 en la cual destaca en la parte superior un escudo esculpido de España flanqueado por los de Cataluña y Montblanc y el Ayuntamiento.

La Casa de los Desclergue

Un paseo por la calle de los judíos hará que nos transportemos al siglo XIII. Antiguamente disponía de una sinagoga, un cementerio y comercios. Actualmente queda una calle donde se conserva un arco medieval. Al lado, el Palacio Alenyà del siglo XIV es parada obligatoria.

Un momento especial para disfrutar de esta ciudad  es visitarla en su tradicional SemanaMedieval de la leyenda de San Jordi, que se celebra cada año entre el 23 de abril y el 3 de mayo. Toda la ciudad se traslada a la época medieval, con sus trajes, los torneos, la música medieval de dulzainas y tambores e incluso un mercado, donde se puede adquirir embutido, artesanía típica y cata de vinos.

Si la escapada es de varios días, se puede aprovechar para conocer enclaves cercanos, muy cerca se encuentran dos importantes monasterios de la Ruta del Cister: el de Poblet y el de Santes Creus. También merece la pena a cercarse a Tarragona, pero esas visitas las dejaremos para otro post. 

sábado, 27 de septiembre de 2014

Buscando a Sherlock Holmes

Londres nos encanta tanto para ir con peques como para ir sin niños. Ofrece mil opciones y lugares interesantes que visitar.

Hoy os propongo una ruta a través de un libro y su personaje “Las historias de Sherlock Holmes” escrito por Arthur Conan Doyle. Hay películas y series sobre este personaje, pero este clásico de la literatura merece la pena leerlo.

Sherlock Holmes
Vamos a empezar la ruta dirigiéndonos desde donde estemos hasta la parada de metro de Baker Street. Hay que ir atentos porque en la estación puedes encontrar unos azulejos con el típico perfil de Holmes pintado en ellos en varios tonos. Nada más salir al exterior, encontramos la estatua de Sherlock Holmes, una de las poquísimas estatuas de todo Londres dedicadas a personajes de ficción.
En la misma calle está la CasaMuseo Sherlock Holmes (221-B Baker St.) Sin ninguna duda, la mejor forma de zambullirse de pleno en el personaje creado por Sir Arthur Conan Doyle. La casa mantiene las descripciones exactas del libro, incluso hay figuras de cera de los personajes. La casa tiene 3 plantas y se supone que es donde se alojaron Sherlock Holmes y el Doctor Watson, en compañía de su ama de llaves, la señorita Hudson, entre 1881 y 1904 según el libro. Una curiosidad, se permite que el lugar mantenga en 221-b como número en honor a su ilustre residente, aunque en realidad le correspondería el número 239.

The Sherlock Holmes Museum

De allí podemos dirigirnos al 2 de Devonshire Place donde el autor del libro tenía su consulta (era médico); el edificio se llama Conan Doyle House. Después podemos ir al 15 de Welbeck Street donde el profesor Moriarty (el gran enemigo de Holmes) quiso acabar con la vida de Sherlock Holmes.
En el 2 de Upper Wimpole Street  una placa certifica que ese era el hogar de Conan Doyle. Muy cerca (9 de Queen Anne Street) está el que se supone que era el hogar del Dr. Watson antes de vivir con Sherlock Holmes.

Seguimos por Oxford Circus, nombrado en estas aventuras como Regent Circus, que es la zona donde cruzan las calles Oxford y Regent. Es una zona llena de tiendas y restaurante. Por esta zona si el presupuesto lo permite se puede comer en el restaurante en el cual según Conan Doyle, Sherlock Holmes y Watson se conocieron el año nuevo de 1881, Criterion Restaurant (224 de Piccadilly). Es un restaurante, abierto en 1874, de techos con dorados, suelo de mármol, espejos… y recibió el premio al mejor restaurante de Londres de 2011.


Seguimos nuestro paseo por Piccadilly Circus (confluencia de las calles Regent y Shaftesbur), también mencionada en el libro. Piccadilly Circus es una de las plazas más famosas de la ciudad de Londres y una de las más conocidas en todo el mundo. No solo se nombra en este libro, sus enormes carteles publicitarios luminosos han sido vistos en infinidad de ocasiones en muchas películas.

Para ayudar a la Policía, Sherlock Holmes frecuenta las oficinas de Scotland Yard. En el 4 de Whitehall Place podemos ver las primeras oficinas de la Scotland Yard. Continuando el paseo, otra opción para comer es el Sherlock Holmes Pub (10-11 de Northumberland Street). En 1957 compraron un montón de reliquias de una gran exposición sobre Sherlock Holmes del Festival of Britain. No aparece en el libro, pero es parada indispensable en una ruta sobre este personaje.

The Sherlock Holmes Pub

O bien, se puede optar por Simpson’s-in-the-Strand, el restaurante preferido de Sherlock Holmes y Watson. Abierto en 1828, es un restaurante clásico y muy típico inglés para adentrarse en el ambiente londinense. Es caro, pero no tanto como se puede presuponer. Recomendable el roastbeef y el solomillo Wellington.

Seguimos hacia  la estación de  metro de Charing Cross. Aquí, en Agar Street  hay una comisaría en el lugar que estaba el Charing Cross Hospital, donde curaron a Sherlock Holmes de la gran paliza que recibió fuera del Café Royal de Regent Street.

De ahí, nos dirigimos a Covent Garden. En esta zona, aparecen muchos lugares en estas aventuras: el Lyceum Theatre es el lugar donde Sherlock Holmes, Watson y Mary Morstan tuvieron su cita con Thaddeus Sholto en El signo de los cuatro; el Royal Opera House -o Covent Garden Opera- donde Holmes sugiere una visita para ir a ver un segundo acto de una obra de Wagner en El círculo rojo. Si antes nos has comido aquí hay una oferta gastronómica genial para cualquier presupuesto. 

No hay excusa, a coger a los peques, una lupa, una pipa, un sombrero, un bloc de notas y a buscar a Sherlock Holmes por Londres. 

jueves, 25 de septiembre de 2014

Segovia con peques

Segovia es una ciudad perfecta para hacer turismo con peques. Es una de las ciudades castellanoleonesas con más encanto debido a su patrimonio arquitectónico, herencia de los romanos. Todo el centro histórico de la ciudad se encuentra peatonalizado o con acceso muy limitado a los coches (residentes y carga y descarga), por lo que se puede pasear tranquilamente. Su Ciudad Vieja y el famosísimo Acueducto son Patrimonio de la Humanidad desde 1985.

Una buena ruta para disfrutar la ciudad es partiendo de la Oficina de Turismo – o Centro de Recepción de Visitantes – de la Plaza del Azoguejo, justo a los pies del famoso Acueducto Romano. Allí os informarán muy bien y, podréis ver una gran maqueta de la ciudad. Después de admirar el acueducto, subir por la calle Real (en realidad tiene tres tramos con nombres diferentes) y tras pasar el mirador de la Canaleja, se llega a la preciosa plaza medieval de San Martín, con su espectacular iglesia románica. Siguiendo por la calle Real, y dejando a la izquierda el barrio de la Judería (por el cual también es recomendable dar un paseo), se llega a la plaza Mayor donde está la Catedral de Segovia. De allí atravesando el barrio de las Canongías se llega al imponente castillo que es el Alcázar de Segovia.

Acueducto de Segovia
El Acueducto Romano es uno de los más antiguos en existencia, construido durante épocas del Emperador Trajano (100 DC). Hecho con bloques de piedras, la estructura aún está en funcionamiento. Sus 163 arcos y 29 metros de altura, en su punto más alto, se sustentan gracias a sillares de piedra de la Sierra de Guadarrama sin argamasa, plomo o mortero, piedra sobre piedra. El acueducto recorre 15 km antes de llegar a la ciudad. El folclore popular quita la autoría de esta impresionante obra a los romanos y se la adjudica al diablo. Según la leyenda, 
Atención! historia para contar a los peques:
una niña subía todos los días a la montaña y bajaba con el cántaro lleno de agua. Un día, cansada, pidió al demonio que construyera algún medio para que no tuviera que subir y bajar todos los días con el cántaro. El diablo, le concedió el deseo a cambio de que, si conseguía terminaba el acueducto antes de que cantara el gallo, le tendría que dar su alma. La niña accedió y el diablo comenzó a construir el acueducto, momento en que la niña se arrepintió de haberlo deseado. Justo cuando le quedaba una piedra para terminar cantó el gallo, lo que hizo que perdiera la apuesta y la niña no perdió su alma. En el hueco que quedó es donde está ahora puesta la estatua de la Virgen de la Fuencisla.

La catedral situada en la Plaza mayor de Segovia, es una de las más bonitas de Castilla. Una curiosidad es que se confundieron con algunos planos de la catedral de Salamanca e iban a ser las mismas catedrales hasta que se dieron cuenta. Se la llama la Dama de las Catedrales por sus dimensiones y su elegancia.

Catedral de Segovia

El Alcázar de Segovia es uno de esos lugares de visita obligada. Se alza en la confluencia de los ríos Eresma y Clamores en una estratégica situación que constituía protección, se asienta sobre una elevación rocosa recortada a modo de proa. Es una espectacular fortaleza con forma de castillo. Tiene numerosas torres vigías, que destacan por su singular forma cónica.

Alcázar de Segovia

Si aprovechas la visita para coincidir con Titirimundi (Festival Internacional de Teatro de Títeres) a los niños les parecerá la mejor ciudad del mundo. Este festival que empezó en 1985, llena las calles, palacios y patios de Segovia  con más de 30 compañías de títeres nacionales y extranjeras ocupan los palacios, calles y patios de Segovia, convirtiendo la ciudad en una alegre fiesta. Algunos espectáculos son gratuitos y otros precisan entrada.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

App para senderismo con niños

Una aplicación muy recomendable para los aficionados a las rutas de montaña con menores es Naturapps 


En ella podemos encontrar guías de todo el territorio español, aunque con predominio de la zona noroeste: Galicia y Asturias. Esta aplicación incluye una sección de rutas fáciles, aconsejadas para realizar con niños. Permite, además, filtrar las búsquedas por longitud, dificultad, tipo de recorrido, aptos para hacer en bicicleta con pequeños, etc. Una vez seleccionada la ruta podemos descargarnos la guía que contiene toda la información necesaria para realizarla: desde puntos de interés, el recorrido y mapa topográfico de la zona.

Una vez descargada, dispondremos de toda la información offline, es decir, olvídate de necesitar cobertura, disponibilidad de datos o wifi.

Está disponible tanto para dispositivos de Apple como con sistema operativo Android.

Aunque la aplicación es completamente gratuita y nos permite ver las rutas con su información, la descarga en el móvil de las guías de ruta es de pago (0,44€). La compra de las guías se hace mediante puntos, que puedes comprar mediante la aplicación. Al iniciar la aplicación obsequian con 100 puntos para la descarga de la primera guía de forma gratuita.

Existe una versión PRO, con la que se puede acceder a todas las guías del catálogo con un pago único de 9,99€.

Otra opción que nos dan es usar la plataforma Tapjoy, donde podrás conseguir puntos gratis a cambio de acciones publicitarias.

Esta aplicación ha sido galardonada como la mejor en la categoría "turismo activo nacional" en la edición 2014 de la Feria Internacional de Turismo (FITUR).

martes, 23 de septiembre de 2014

Un viaje "Frozen"

Casi todo el mundo que tiene niños sabe que la película “Frozen” está inspirada en Noruega. Saber que sitios exactos y planificar una ruta por ellos, está reservado para viajeros.

No es, ni mucho menos, nuestra película favorita, pero si reconozco que da para una escapada genial.
Según desde donde vayas a coger el avión, la ruta la puedes empezar en un lugar o en otro. Si vuelas desde Madrid, por eso de que los vuelos sean directos, el recorrido sería: Oslo – Bergen- Geirangerfjord- Røros. Mientras que si vuelas desde Barcelona, el vuelo directo es a Bergen, por lo que la ruta sería: Bergen- Geirangerfjord - Røros – Oslo.

Dentro de la ruta, dependiendo de los días, los gustos y las necesidades de cada uno, se pueden coger vuelos internos o ir en coche disfrutando de los maravillosos paisajes (para que os hagáis una idea de Oslo a Bergen hay 464 km, de Bergen a Geirangerfjord hay 360 km, de Geirangerfjord a Røros hay 422 km)

Oslo ofrece muchas cosas para visitar, pero centrados en la película, es de visita obligada la fortaleza de Akershus. El castillo de Arandelle está basado en él. Se construyó en la Edad Media y tiene la peculiaridad de que, a pesar de haber sido asediado en varias ocasiones, nunca ha sido conquistado por un ejército extranjero.



De Bergen, es el barrio de Bryggen (en noruego muelle, embarcadero) el que aparece caracterizado. En 1979, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se trata de un barrio histórico, en el que interactuaban los comerciantes de la Liga Hanseática. En la actualidad es una zona eminentemente turística, con restaurantes y tiendas de todo tipo.



Geirangerfjord, el fiordo en el que se inspiraron para diseñar el ficticio reino de Arendelle.



Aquí se puede realizar un crucero, montar en kayak o hacer una pequeña excursión por el valle. Tiene unos 15 kilómetros de longitud y es una de las áreas más turísticas del país. A lo largo del mismo hay muchas cascadas, como la de Syv Søstrene ("Siete Hermanas"), Brudesløret ("Velo Nupcial") o Friaren ("Pretendiente").

Y para termina, el pueblo minero de Røros. También es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Lo más llamativo es que los habitantes siguen desarrollando su día a día en edificios típicos de hace tres siglos. Røros es conocida por sus minas de cobre, que comenzaron a explotarse en el siglo XVII.


A lo largo del viaje muchas cosas os recordaran a la película, las iglesias de madera, los  fiordos, las nieves infinitas (si vais en invierno). También el modo de vestir de los personajes de la película es típicamente noruego. No faltan los trolls, las auroras boreales ni el típico lato de pescado lutefisk.

Estos serían los lugares de la película, pero ya que estáis en Noruega, no dejéis de visitar en Oslo, el museo del esquí, la iglesia de madera de Gol (del año 1200); en Bergen el mercado del pescado,…

En la página de turismo de Noruega podéis encontrar toda la información que necesitéis http://www.visitnorway.com/es


domingo, 21 de septiembre de 2014

De paso, la Ermita de Nuestra Señora de Sonsoles (Ávila)

Este es uno de los sitios que si estas por Ávila o te pilla de paso, merece la pena visitar. La ermita de Nuestra Señora de Sonsoles está situada en la carretera N-403, km 4.3, a unos cinco kilómetros de Ávila.


Cuenta la leyenda que la imagen de la Virgen y el Niño se les apareció a unos pastorcillos de ovejas que en aquel momento caminaban con su rebaño. Éstos, al ver el resplandor, exclamaron: «¡Son soles!, ¡Son soles!» y de ahí su nombre.

Lo que tiene de especial esta ermita, y llama la atención poderosamente de niños y mayores, es un cocodrilo, que es llamado “el lagarto de Sonsoles”. Es una leyenda quien nos explica el porqué de este animalito disecado en una ermita. 


Atención! historia para contar a los peques:
Se dice que vivía en las Indias un caballero de origen abulense que era propietario de numerosas tierras de cultivo. Todos los días recorría montado en su caballo sus propiedades para revisarlas. Un día, cerca del río, le salió al paso un enorme cocodrilo que atacó a su caballo. El caballero, viendo peligrar su vida, se encomendó a la Virgen de Sonsoles. De pronto, la fusta que llevaba en la mano se convirtió en una durísima espada con la que pudo matarlo. El hombre, muy agradecido, decidió, a pesar de la distancia, trasladar el enorme animal al Santuario de la Virgen de Sonsoles en señal de agradecimiento. Si lo pensamos fríamente, extraño agradecimiento ¿no creéis?

Pero, creamos o no la historia, que por eso es leyenda, el cocodrilo ahí está. Durante mucho tiempo estuvo colgado del techo, a la vista de todos, haciendo más imponente su figura; actualmente se halla en una urna para su mejor conservación. No es de cartón, es un animal de verdad disecado.

Del edificio original que probablemente sea de la época de la Reconquista no queda nada. La  nueva construcción data del siglo XV. Consta de tres naves, rematadas por una bóveda de crucería en el altar mayor, en el que se encuentra la imagen de Nuestra Señora de Sonsoles, al cual se puede acceder por la parte posterior.


Fuera de la ermita hay bancos, varias fuentes y unos jardines donde se puede descansar un ratito aprovechando la parada. 

viernes, 19 de septiembre de 2014

Enoturismo con niños

Durante los meses de Septiembre y Octubre es época de vendimia. Y aunque los peques tendrán que esperar unos años a probar el vino, el enoturismo nos ofrece muchas actividades para poder disfrutar juntos niños y mayores: se puede visitar un viñedo para conocer los trabajos que allí se realizan, practicar deportes entre las viñas, experimentar el pisado de la uva o los trabajos de un viticultor, visitar una bodega, hacer una cata de mosto…


Este no es un post patrocinado, ninguno de estos sitios ha contactado con nosotros. He estado buscando actividades de este tipo y he juntado en un mismo lugar una muestra de las muchas posibilidades de las que se pueden disfrutar con peques por si alguien se anima (los hay para todos los bolsillos)
  • En Jerez (Cádiz), las Bodegas Tío Pepe (¿quién no conoce una botella vestida con una chaqueta roja y un sombrero negro?) nos ofrecen la posibilidad de visitarlas con niños Son unas bodegas preciosas y de las pocas ubicadas dentro de una ciudad. Podéis llegar a Jerez en tren o en avión, y luego no hace falta alquilar coche con sillita adecuada, se puede ir paseando.
  • En Toro (Zamora), los sábados 4 y 11 de octubre con motivo de la vendimia, Bodegas Fariña organiza visitas especiales para conocer y participar del proceso de elaboración del vino desde sus orígenes, la viña. Se visitará la viña, se vendimiará, se visitará la bodega. Está abierto a niños de todas las edades (para los menores de 5 años, es gratuito) 
  • Situadas en Elciego (Álava), las bodegas Marqués de Riscal también tienen hueco para los peques. En lo que ellos llaman la ciudad del vino, puedes visitar las bodegas, comer en uno de sus restaurantes, alojarte en el hotel Marqués de Riscal (un moderno edificio diseñado por el arquitecto canadiense, Frank O. Gehry), los niños son bienvenidos.
  • En Campo de Criptana (Ciudad Real), las bodegas Castilblanque ofrecen una visita a la bodega para niños acompañados de “Blanquita y Negrita Castiblanque” para descubrir los procesos de elaboración y degustación de mosto. Finaliza con la entrega de una guía didáctica con vocabulario y cultura del vino.
  • En Haro (La Rioja), la Compañía Vinícola del Norte de España ofrece para niños de 3 a 12 años un taller especial que se llama Viñart, donde decoran barricas, hacen manualidades con corchos… mientras los padres podemos visitar la bodega y realizar una cata.
  • En Borja (Zaragoza) podemos  descubrir  la Ruta de la Garnacha, que ofrece una oferta muy completa para niños que incluye visitas a bodegas, rutas por la naturaleza, descenso en piraguas por el río Ebro, paseos a caballos entre viñedos o una vendimia nocturna.
  • En el Sauzal (Sta Cruz de Tenerife) donde podemos ir es a las Bodegas Monje. Situadas al norte de la isla, las fotos de los viñedos con vistas al Teide son impresionantes.
  • En Santa Maria del Camí (Mallorca), las Bodegas Macià Batle organizan una jornada para disfrutar toda la familia. En una locomotora se visitan distintos viñedos y bodegas.
  • Si lo que os apetece es hacer un paseo diferente entre viñedos, Bodegas Comenge, en la vallisoletana Curiel del Duero, podréis hacerlo a caballo o en calesa. 
  • Y si vais por la comarca tarraconense del Priorat, os recomendamos el Castell del Vi (Castillo del Vino) en Falset. Tres plantas de una antigua fortaleza que hoy día son unas modernas instalaciones que hacen posible un recorrido sobre la cultura del vino del Priorat, con un concepto totalmente alejado del que proponen museos del vino más clásicos. Los menores de 12 años entran gratis y hasta los 18 hay tarifa reducida.
Dejamos para otro post los cavas catalanes.

Si alguien se tiene alguna sugerencia más, será un placer incluirla en el listado. 

jueves, 18 de septiembre de 2014

La Granja de San Ildefonso

A 80 km de Madrid y 12 km de Segovia, a los pies de la Sierra de Guadarrama, se encuentra La Granja de San Ildefonso. Una buena opción para descubrir con peques, una vez que les hayas explicado que aunque se llama “granja” no hay animalitos…

En ese pequeño pueblo se pueden hacer muchas cosas: visitar el palacio, pasear y admirar sus jardines y sus fuentes, ver la Real Fábrica de Cristal y el museo del vidrio, degustar unos buenos judiones,…
En la web de Patrimonio Nacional podéis encontrar toda la información relativa a horarios, visitas guiadas,… 


El rey Felipe V conoció el lugar hacia el año 1717 y, entusiasmado por su belleza decidió construir una residencia sin lujos, para descansar y cazar. Más tarde, junto su segunda esposa, Isabel de Farnesio, embellecieron y ampliaron el palacio. En 1724, se retiró a este lugar, y durante los veinte años siguientes engrandeció los jardines y el palacio, que fue usado como residencia de verano por todos sus sucesores hasta Alfonso XIII. En su interior destacan sus bóvedas pintadas al fresco, su mobiliario y los cuadros.

Los jardines son uno de los mejores ejemplos que hoy se conservan de los jardines del siglo XVIII (tipo Versalles). Se puede pasear por ellos y admirar las fuentes, que son espectaculares. Ocupan 146 hectáreas, de las que 67 son auténticos bosques. Hay 21 fuentes con más de 300 surtidores de agua. Estas fuentes están inspiradas en la mitología clásica. La entrada a los Jardines, es gratuita excepto los días que "corren" las Monumentales Fuentes. Estos días, miércoles, sábados y domingos, a partir de las 15:00 horas, es necesario la entrada para acceder a los Jardines, hasta las 18:00 horas. Las fuentes no "corren" en invierno, comenzando normalmente el día de Jueves Santo hasta que la disponibilidad de agua permita dicho funcionamiento.

Salvando alguna pequeña escalera, se pueden visitar perfectamente con carrito. Y os aseguro que os gustará a toda la familia.

Para la información de la Real Fábrica de Cristal y el Museo del Vidrio, podéis visitar su página web http://www.fcnv.es/ Es gratis para los menores de 10 años. Fue construida a finales del siglo XVIII y famosa internacionalmente por la calidad de su cristal y la destreza de sus artesanos. El museo cuenta con exposiciones permanentes, como la exposición tecnológica, con la maquinaria empleada en la industria vidriera, utillajes, moldes y distintos materiales para vidrio soplado y prensado o la Vidrio Científico, con una selección de cerca de 80 piezas, frascos, embudos, probetas y morteros, y diferentes exposiciones temporales. 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Descubriendo el estado de Renania del Norte - Westfalia: Düsseldorf - Colonia - Aquisgran (III)

De Colonia, me quedan dos sitios muy apropiados cuando viajas con niños.

Dar un paseo por el caso antiguo de Colonia es muy agradable y además te permite descubrir a Tünnes y a Schäl; a los cuales nosotros rebautizamos como “Don Pepito y Don José”. Son dos esculturas de bronce y están ubicadas en un patio interior de camino a la Gran San Martín. Tünnes y Schäl, figuras ficticias, nacieron en el Teatro de Títeres de Colonia y simbolizan a los colonenses. Tünnes, gordito pelirrojo, es un campesino simplón que lleva una bata azul, zapatos de madera y un pañuelo rojo en el cuello. Cuando hace algo mal ha sido por desconocimiento, además es un poquito simple. Schäl, flaco fino, viste un impecable traje y lleva sombrero. Le gusta usar palabras rebuscadas del lenguaje y es astuto. Para colmos, Schäl es bizco. Eso significa su nombre pero también: truhán, falso. Según la tradición si tocas la nariz de Tünnes tendras suerte en el amor y la salud, mientras que si acaricias, la mano de Schäl tendrás suerte en el dinero. Y ya que estamos, mejor tocar a los dos, ¿no?

Otro sitio, para hacer las delicias de peques y mayores, es el Museo del Chocolate (Schokoladenmuseum) propiedad de la casa Lindt. Está situado muy cerca del centro de la ciudad, en una pequeña isla en el Rin. La entrada cuesta 7,50 euros (verano 2014) por adulto, aunque hay descuentos para niños, familias o grupos. En el vestíbulo del museo, hay una enorme fuente de 3 metros de altura de chocolate, donde puedes mojar un barquillo. Con un área de exposición de 4.000 m² y más de 2.000 piezas de chocolate expuestas, está dividido en tres zonas: Historia del Cacao y del chocolate, Producción del chocolate y Próductos y anuncios clásicos.  Toda una experiencia deliciosa.

Colonia ofrece muchas actividades para estar entretenido, pero nosotros decidimos, una vez de disfrutar dos días de la ciudad acercarnos hasta Aquisgran (Aachen en alemán), a unos 65 km. Esta vez también optamos por el tren como la mejor forma de desplazarnos. Aquisgrán se halla en el centro oeste de Alemania, al lado del extremo sur de Holanda y de la frontera con Bélgica. El día estaba lluvioso así que no pudimos pasear tan tranquilos como hubiéramos querido, pero aún así mereció la pena.

Catedral de Aquisgrán
Desde la estación de ferrocarril al casco antiguo, lo primero que descubrimos fue el Teatro de Aquisgrán. Desde él, se divisa su preciosa Catedral, que es el primer monumento declarado Patrimonio de la Humanidad en Alemania y uno de los 12 del mundo que fueron escogidos en la primera elección en 1978. La catedral  es el lugar donde se encuentra la tumba de Carlomagno y era el lugar donde los Reyes de Alemania eran coronados. Destacan sus impresionantes vidrieras y la Capilla Palatina.

Cerca de la catedral nos encontramos el Ayuntamiento, de estilo gótico, aunque podemos distinguir estilos arquitectónicos anteriores en su fachada, como la torre cuadrada. En su sala blanca se negoció en 1748 la Paz de Aquisgrán, que puso fin a la Guerra de Sucesión Austriaca. En el piso superior se encuentra la sala imperial, donde anualmente se entregan los premios Carlomagno. He de decir, que moverse con carrito de bebé por estos edificios es complicado. La entrada a la Catedral es gratuita pero al resto de los sitios es bastante caro. Pero simplemente disfrutar de las fachadas merece la pena.

A la sombra de una de las torres del ayuntamiento (la Torre Granus) y que resulta ser el edificio más antiguo de Aquisgrán, hay un restaurante que fue el lugar donde comimos y tiene una simpática camarera de padres españoles que nos hizo sentir como en casa.

En una de las plazas cercanas a la catedral, descubrimos una fuente que encanto a nuestra peque. Se llama Puppenbrunnen y está formada con muñecos articulados que se pueden mover. Cada muñeco representa una característica propia de la ciudad: hay un profesor (Aquisgrán posee una de las universidades más prestigiosas de Alemania), máscaras (el carnaval es importante para esta ciudad), un clérigo, un caballo,…

Puppenbrunnen

Nos quedaron muchas cosas por descubrir de esta parte de Alemania, pero es algo que esperamos solucionar es futuros viajes, porque esta escapa nos encantó. 

lunes, 15 de septiembre de 2014

Descubriendo el estado de Renania del Norte - Westfalia: Düsseldorf - Colonia - Aquisgran (II)

Tal y como contaba en el anterior post, el tren de cercanías nos llevó desde Düsseldorf hasta Colonia. Nuestro apartamento estaba céntrico y cercano a la estación, pero en la orilla del Rhin opuesta a la Catedral.

Fundada por los romanos como Colonia Agrippina, Colonia (Köln) es una de las ciudades más antiguas de Alemania. En la Edad Media se convirtió en un importante centro de peregrinación medieval, cuando el arzobispo Rainald de Dassel entregó las reliquias de los Reyes Magos a la catedral de Colonia (1164). A los peques les encanta oír las historias de los Reyes de Oriente, pero no hay mucho merchandising (más bien poco) al respecto de ellos en las tiendas.

Colonia es una ciudad muy moderna. No encontramos grandes edificios históricos ni un centro urbano clásico como en otras muchas ciudades europeas. Esto es debido  a que desde 1940 hasta 1945, Colonia sufrió grandes daños por los bombardeos aéreos de los aliados en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. Nueve de cada diez edificios del centro de la ciudad fueron destruidos. Tan sólo quedó en pie la catedral gótica, dañada sólo levemente..

Para llegar a la Catedral, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1996, teníamos que atravesar un puente (puente de Hohenzollernbrücke). Este puente está lleno de candados. Según la tradición, los enamorados cuelgan en el puente un candado con sus iniciales grabadas, lo cierran y arrojan las llaves al río como signo de amor eterno.


Antes de atravesar el puente está el edificio Kölntriangle al que se puede subir en ascensor (34 plantas), previo pago de 3€. Su plataforma permite una vista panorámica de 360 grados sobre toda la ciudad. Unas vistas espectaculares. Si subís al atardecer, tendréis al sol detrás de la catedral.

La entrada a la Catedral es gratuita. Se puede subir al mirador en lo alto. Hay que tener en cuenta que son 500 escalones por una estrecha escalera de caracol que, por esta vez, declinamos subir pues nuestra peque es demasiado peque para esto, pero demasiado pesada para subirla en brazos. Cuesta 2€ para los adultos y 1€ los niños.

Con una altura de 157 m el Dom, está considerada la cuarta catedral más alta del mundo. Es un edificio inmenso dividido en cinco naves. Puedo aseguraros que los peques se quedan impresionados. Detrás del altar, encontramos  el precioso Dreikönigenschrein (Cofre de los Reyes Magos).

La catedral, además de las tradicionales vidrieras de colores típicas de estas construcciones y el impresionante órgano, está llena de curiosidades que os invitamos a descubrir con vuestros peques, como una tumba "amurallada" o la escultura de un obispo en posición "de descanso".

Junto a la Catedral de Colonia se encuentra el Museo Romano-Germano (Römisch Germanisches Museum). En el museo se encuentra una valiosa colección de objetos encontrados durante las diversas excavaciones arqueológicas en la ciudad. Desde el exterior del edificio, a través de una gran ventana, se puede ver un gran mosaico creado aproximadamente 220 años después de Cristo.

Enfrente de la Catedral, dejando a mano izquierda el museo romano, puedes encontrar la fuente de los duendecillos de Colonia, justo enfrente de la cervecería más antigua de Colonia “Früh”. Si vais con peques, no podéis dejar de contarles la historia de estos duendecillos:
Atención! historia para contar a los peques:
cuenta la leyenda que hace muchos años vivían los Heinzelmännchen en Colonia, que son una raza de duendes que se ocupaban de todo el trabajo de la ciudad cuando la gente dormía. Los hombres podían dedicarse a lo que quisieran durante el día ya que por la noche los Heinzelmännchen se ocupaban de su trabajo y dejaban todo hecho para la mañana siguiente. Sin embargo la mujer del sastre, que era muy curiosa, quería averiguar cómo su marido hacía el trabajo si le oía dormir. Así que una noche dejó garbanzos en el suelo y se quedó despierta esperando; y cuando oyó a los duendes resbalar, corrió a mirar. Los Heinzelmännchen se enfadaron tanto que se marcharon de Colonia, y desde entonces los habitantes de la ciudad tuvieron que hacer su propio trabajo.

Paseando por las calles puedes ver el antiguo Ayuntamiento (Altes Rathaus). A la izquierda en uno de los lados de la torre, la que está de espaldas al ayuntamiento hay un reloj y un pirata que a las 12 en punto y a las 6 en punto saca la lengua. Al lado del ayuntamiento, hay unas excavaciones arqueológicas correspondientes a lo que hace siglos fue el barrio judío.

Justo detrás del ayuntamiento encontramos el mercado antiguo. Tiene en su centro una fuente dedicada a Jan von Werth, un general alemán de caballería durante la Guerra de Treinta Años. Aquí es donde comienza y se celebra todos los años el carnaval de Colonia. Si buscas con atención en las fachadas que dan a la plaza podrás encontrar una estatua de un culo (sí, sí, he dicho culo) que recuerda los tiempos en que no había baños y los excrementos salían por la ventana…

Todavía me quedan más cosas que contaros de esta ciudad pero será en el siguiente post…

jueves, 11 de septiembre de 2014

Descubriendo el estado de Renania del Norte - Westfalia: Düsseldorf - Colonia - Aquisgran (I)

En verano decidimos hacer una escapada de seis días para descubrir esta zona de Alemania. Renania del Norte -Westfalia es uno de los dieciséis estados federados. Comparte fronteras con Bélgica y los Países Bajos. La capital del estado es Düsseldorf, y otras ciudades muy pobladas son Colonia, Leverkusen, Essen, Dortmund, Bonn y Aquisgrán.

El esquema básico de viaje fue: volamos hasta Düsseldorf donde estuvimos 2 noches - de Düsseldorf en tren hasta Colonia donde estuvimos 4 noches - de esos días en Colonia, en uno visitamos Aquisgrán, a donde nos acercamos en tren. Como nuestra peque todavía no se manejaba bien con eso del andar, decidimos hacer sólo turismo urbano, dejando otro tipo de turismo más verde para otra ocasión.

Por cierto, los viajes en avión con niños, las diferentes compañías y el traslado del carrito los trataré con detalle en otro post.

Nos alojamos en apartamentos turísticos, lo cual nos permite mantener horarios de baños, cenas y sueño de nuestra pequeñaja perfectamente. Los reservamos con antelación, para evitar sorpresas y a través de webs especializadas (tema que también dejo para otro post).

Como en la mayoría de grandes ciudades, hay tren desde el aeropuerto al centro mismo de Düsseldorf, así que decidimos coger el apartamento cerca de dicho centro urbano, para evitar demasiados transportes públicos o caminatas recién aterrizados. Además, esto nos permite movernos con mayor autonomía después y la diferencia de precio con apartamentos más alejados no era significativa.

En el aeropuerto, en la oficina de turismo tienes planos del tren y de la ciudad en muchos idiomas (entre ellos castellano). Una puntualización: nosotros llegamos al Aeropuerto Internacional de Düsseldorf, a 8km del centro y unos 25 minutos en tren; pero hay compañías como Ryanair, que aterrizan en Düsseldorf Weeze, que está a 65 km de la ciudad.

Düsseldorf nos sorprendió muy gratamente, y eso que era la ciudad en la que menos expectativas llevábamos puestas. Mirando en diferentes guías y webs nos preparamos una ruta por la ciudad, de la cual no teníamos ningún problema es desviarnos si algo llamaba nuestra atención.

Empezamos el recorrido por la calle Königgsallee, conocida coloquialmente como la "Kö". Es un bulevar  tiene a los lados del canal tiendas grandes y lujosas marcas internacionales. Al final de la “Kö” (a la altura de la calle Schadowstrasse), encontramos la fuente de los Tritones.


Merece la pena, parar para disfrutar, ver los patos, mirar el agua de la fuente, observar las flores (vamos lo normal que se hace con peques…) Desde la fuente puedes ver el Kaufhof, uno de los primeros grandes almacenes de Alemania. En la esquina, esta “la delgada Matilde”, un reloj que sirve de punto de encuentro para los habitantes de la ciudad.

Paseando entre las calles, nos dirigimos al casco antiguo (Altstadt). Al final de la calle Hunsrückenstrasse, encontramos la iglesia de San Andreas, con toda su fachada en obras, pero una de las iglesias más bonitas de esta zona. Siguiendo por la calle Bolker, está la iglesia evangélica de Neander. A las 11, 13, 15 y 18h vale la pena escuchar el carrillón. Al final de la calle Bolkerstrasse (llena de bares y restaurantes, por lo que se considera la barra de bar más grande del mundo) se llega a la plaza del mercado, donde está el Ayuntamiento de Düsseldorf y se alza la estatua a caballo del príncipe Jan Wellem. Desde aquí, el imponente Rin queda queda a muy pocos pasos.

Merece la pena disfrutar de los detalles de las calles, de comer en alguna de sus típicas cervecerías y degustar un helado en alguna de las múltiples heladerías repartidas por la ciudad. En las cervecerías elaboran y sirven la cerveza propia de esta zona conocida como Altbier, muy diferente de la Kölsch típica de la vecina Colonia, que se suele acompañar de abundante
comida como codillo, salchichas, panceta, puré de patata y ensalada.

A los más peques seguro que les gusta el símbolo de la ciudad, el cual se repite en mobiliario urbano y alguna estatua como si del escudo de armas se tratase. Se trata de dos niños dando una voltereta o rueda, celebrando el final de una guerra en la Edad Media.

El paso por la orilla del majestuoso Rin, también merece la pena. Se pueden ver muchos barcos de trasporte de mercancías. La torre de telecomunicaciones de Dusseldorf (Rheinturm) destaca por sus 174 metros de altura. A lo largo de este paseo, se llega hasta los edificios diseñados por Frank Gehry, arquitecto de fama mundial que en España lo conocemos especialmente porque fue quien diseñó el Museo Guggenheim de Bilbao.


En estos tres edificios las paredes de aluminio y espejos ondulados o en forma de cubos superpuestos chocan con la estética más clásica que conocemos todos.
A lo largo del recorrido por la ciudad, destacan unas esculturas  muy curiosas de personas que parecen observar lo que ocurre en las calles: son un fotógrafo, una madre con su hijo en brazos, una pareja cogida de la mano, una novia que parece ir a la fuga, etc. Son obras del artista Christoph Poeggeler y puede ser una buena aventura para los peques encontrar las 9 que hay distribuidas por la ciudad.

Aunque no tan conocido como el de Colonia, los habitantes de Düsseldorf también disfrutan de un buen carnaval, como bien dejan huella por toda la ciudad con referencias a él, como preciosos arlequines en esculturas o pinturas.

Después de disfrutar durante dos días de la alegre Düsseldorf, nos dirigimos a Colonia en un tren de cercanías (unos treinta minutos de trayecto y 20 euros dos adultos y un menor de 4 años). Lo que descubrimos allí lo dejo para otro post…

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Ferias del Coleccionismo

Como ya expliqué en el post “Trenes de película”, en el Museo del Ferrocarril, en la madrileña estación de Delicias, el primer sábado de cada mes, podéis disfrutar de la “Feria del Coleccionismo de Madrid”. Está organizada por la Asociación Madrileña de Coleccionistas de Juguetes “JUGUEMOS”

De forma similar, en Barcelona se celebra cada primer domingo de mes en la plaza Masadas del barrio de la Sagrera, el ya tradicional Merca Hobby (Sant Andreu). Aunque hace más de 20 años que los coleccionistas se reunen en esta plaza, el mercado está regulado desde 2011 por la AFB (Agrupament Ferroviari de Barcelona)

En estas ferias tienes la oportunidad de comprar, vender e intercambiar juguetes tanto antiguos como actuales de colección. En el caso del de Madrid, también hay espacio para los cómics, tebeos, cromos y cartelería. Aunque para este tipo de productos, siempre nos quedarán los domingueros Rastro en Madrid o el Mercat de Sant Antoni en Barcelona.


Disfrutan tanto padres como niños. La lista de muñecos es enorme: Madelman, Geyperman, Nancys, Playmobil, Lego, Barriguitas, muñecos de Star Wars, juguetes de hojalata,… Los niños encantados y más de un padre nostálgico, explicando “yo tenía un igualito que este…”.

A esto sumamos montones de coches de todo tipo, Scalectrix, Trenes,.. Hay una gran variedad de modelos a escala, antiguos, descatalogados o de serie limitada. No es un mercado elitista y se pueden encontrar juguetes desde 50 céntimos.

En Barcelona, el horario es de 9 a 14h, recordad, cada primer domingo de mes excepto Agosto.
En Madrid, el horario es de 10.00 a 20.00 horas, de manera ininterrumpida y el precio de la entrada es de 2,50 euros (siendo gratis para los menores de 4 años). Algunos puestos, por compras superiores a 15 euros, te descuentan la entrada.

martes, 9 de septiembre de 2014

Trenes de película

Madrid tiene un sinfín de lugares y actividades que hacer con niños de todas las edades. Hoy os voy a hablar del Museo del Ferrocarril.

El Museo del Ferrocarril está ubicado en la antigua estación de Delicias, inaugurada en 1880 por los reyes Alfonso XII y María Cristina. Puedes llegar en metro (Delicias – Línea 3 Amarilla), en autobús (8, 19, 45, 47, 59, 85 y 86) y en tren cercanías (líneas C1 y C10, estación de Delicias). Esta albergado en un precioso edificio de hierro, característico de esa época. Para los padres cinéfilos, la estación fue testigo del rodaje de la película Doctor Zhivago.


Este museo exhibe una de las colecciones de material histórico ferroviario más completa de Europa, pero al terminar la visita te sabe a poco. Es ideal para los niños ya que a la mayoría les encantan los trenes, aunque a decir verdad también a los adultos. El tren simboliza viajes, aventuras, emociones...
En él podemos disfrutar una colección de más de 30 vehículos entre locomotoras y coches de viajeros: locomotoras de vapor, eléctricas y diésel. La exposición está colocada por vías. La vía 1 está dedicada a las máquinas de vapor. En la vía 2 tenemos trenes de tracción eléctrica. En la vía 3 encontramos los trenes de tracción diésel. Siguiendo con el cine, en esta vía podemos ver la locomotora diesel 1615, similar a la que aparece en la película El expreso de Chicago. En la vía 4, encontramos la parte dedicada a los viajeros, donde podemos visitar o ver el interior de diferentes vagones.

También cuenta con diferentes salas: sala de los relojes, sala de modelismo con 3 maquetas animadas de trenes de distintas épocas, una sala con las cabinas de los conductores, donde se puede uno sentir un auténtico maquinista.

La información detallada sobre todo la podéis encontrar en la web oficial: http://www.museodelferrocarril.org/

Si además hacéis coincidir vuestra visita con el primer sábado de mes (cómo fue nuestro caso), podéis disfrutar de la “Feria del Coleccionismo de Madrid”. La entrada al museo y la feria nos costó 2.50 euros a los adultos, siendo gratuita para los menores de cuatro años. Pero de la Feria os hablaré otro día.

Un plan perfecto para disfrutar niños y mayores durante un par de horas.

viernes, 5 de septiembre de 2014

El Parque Güell de Barcelona

Tanto si viajas a Barcelona como si vives allí, el Parque Güell (Parc Güell en catalán y Park Güell en sus orígenes) es visita obligada si tienes niños. Antes su entrada era gratuita, pero desde el 2013 es necesario pagar entrada. A priori puede parecer un poco caro, pero merece la pena disfrutar de este enorme jardín con preciosos elementos arquitectónicos diseñados por Gaudí, y considerado Patrimonio de la Humanidad.
Situado en la montaña del Carmelo, dispone de unas vistas privilegiadas de Barcelona. Puedes llegar allí en coche, en autobús urbano (líneas H6, 32 y 24, con parada en Travessera de Dalt) y en metro (línea verde - L3, paradas: Vallcarca o Lesseps). Otra posibilidad es bajarte en esa parada del Bus Turístico o el Barcelona City Tour.

Parc Güell
El parque recibe su nombre de Eusebi Güell, un acaudalado empresario apasionado por las obras de Gaudí, el cual fue su principal mecenas. Aunque la primera idea fue la construcción de un conjunto residencial de lujo, con el paso de los años esta idea  se abandonó y en su lugar se construyó este original parque digno del escenario de un cuento.

Si vas con carrito de bebé, algún tramo de escalera puede resultar más complicado (pero perfectamente  manejable, hay  estaciones de tren y metro con muchas más escaleras…); si los peques andan (y suben escaleras) no hay problema para disfrutarlo.

Hemos estado varias veces en el Parque Güell, y yo recomiendo para la primera vez realizar la visita típica por la zona monumental y emblemática. Con una extensión de  unas 17 hectáreas, está repleto de formas onduladas, columnas con aspecto de árboles, figuras de animales y diferentes formas geométricas. Muchas de las superficies están decoradas con mosaicos realizados con trocitos de cerámica de colores, lo que da lugar a un gran colorido.

Con los niños se puede jugar al escondite en la Sala Hipóstila o Sala de las Cien  Columnas, coger agua del chorrillo que emana de la boca de la salamandra o dragón (hay diferencia de opiniones sobre qué es),
Parc Güell
dar un paseo por alguno de los viaductos  y ver el mar en el horizonte sentándoos en el famoso banco de mosaicos desordenadamente ordenados que zigzaguea. Otro punto de obligada visita es el Turó de les Tres Creus (Colina de las Tres Cruces). Este el punto más alto del parque y se obtienen panorámicas impresionantes.

También hay una zona con cancha de baloncesto, pista de patinaje y juegos infantiles (similar a la de cualquier parque). Además puedes encontrar músicos callejeros, mimos, y cientos de paradas ambulantes de suvenires.

Para niños más mayores una buena opción es llevar un bloc y lápices de colores, y que intenten copiar algunas de las llamativas esculturas. El estilo propio de  Gaudí impregna cada piedra y elemento del lugar.

En la página oficial del ayuntamiento (disponible en varios idiomas) http://www.parkguell.cat/es , dentro del apartado “Prepare la visita y Rutas recomendadas”, puedes descargarte un plano y organizar tu propia ruta. Aunque otra opción perfecta es entrar sin rumbo e ir descubriendo la originalidad y belleza de este parque. 

jueves, 4 de septiembre de 2014

Postales

Aunque parezca algo del siglo pasado y, diría más, de mediados de dicho siglo más que del final, enviar o coleccionar postales de los sitios a los que se viaja es algo que sigue vigente.

En los años a.P. (antes de peque), en los primeros viajes con mi pareja, cogimos la costumbre de auto-enviarnos una postal, al más puro estilo tradicional, con su correspondiente sello postal. Nos escribíamos alguna anécdota o algo significativo del viaje, para recordarlo en el futuro. Según el destino, esta entrañable idea podía complicarse mucho, especialmente en el extranjero, siendo a veces misión imposible encontrar en algunos sitios el sello y/o el buzón.

Pero como dice una vieja canción: “Hoy los tiempos adelantan que es una barbaridad, el que no camina, corre o está aprendiendo a volar…” y aparecieron unas fantásticas aplicaciones que nos permiten enviar nuestras postales personalizadas con nuestras propias fotos. Nosotros las mandamos a través del móvil o del tablet y  los abuelos y nosotros las recibimos en el buzón de casa.

Usamos principalmente dos aplicaciones: TouchnoteCorreos eCard

El proceso es muy sencillo. Abrimos la aplicación, seleccionamos una fotografía de nuestra propia galería, damos “la vuelta” virtualmente en la pantalla del dispositivo a la postal, escribimos el texto, seleccionamos el destinatario de entre nuestros contactos (o bien escribes la dirección del destinatario manualmente), previsualizamos y apretamos el botón de mandar.

Touchnote
Además el precio no está nada mal. En el caso de Touchnote, de 1,49 a 0,99 € por postal, dependiendo si compramos un crédito o paquetes de 6 hasta 200 créditos (una postal es un crédito, una tarjeta de felicitación son dos). Touchnote está disponible gratis para dispositivos iOs, Android y cuenta con una versión web.

Correos eCard
En el caso de Correos el proceso es muy similar. Y es una aplicación también gratuita.

Cada una tiene sus ventajas e inconvenientes. Entre las ventajas de Touchnote destaca que la postal llega antes, intuimos que el motivo es que la generación es más rápida que en Correos, pues Touchnote envía las postales desde Londres, mientras que Correos lo hace desde Madrid. Esto tiene su parte positiva o negativa según se mire: te llega una postal desde, por ejemplo Astorga, con un sello británico si usas Touchnote, o con un franqueo español si usas la de Correos desde Estambul... ¿no os parece raro? Por eso, cuando nuestro destino es nacional, solemos usar la aplicación de Correos y cuando es internacional, Touchnote.

Desventaja de Touchnote, hay que prepagar, como mínimo 1 crédito. Personalmente, nos fastidia pagar por adelantado algo que no sabes cuándo usarás la próxima vez, pero no es mucho dinero. Con Correos pagas en el momento de usar.

Ventaja de Touchnote, si compras un paquete de 6 créditos, hay descuento. Correos tiene la desventaja que el precio es (a septiembre de 2014) único, es decir, no hay descuento por enviar más de 1 postal.

En el fondo, prepagar puede ser una ventaja, porque si suben las tarifas de correos (esas tarifas jamás bajan) no te repercuten la subida del sello. De hecho, nosotros teníamos créditos comprados en 2011 que hemos agotado en 2014.

Ventaja de Correos, te permite pagar con Paypal. A septiembre de 2014 es una pasarela de pago que no admite Touchnote, donde debes utilizar una tarjeta de crédito.

Desventaja en general si te encuentras en el extranjero, hay quien aprecia no sólo la postal, sino también el sello. Siendo así, o usas el sistema tradicional y te olvidas de la tecnología o deberías buscar (si existe) la aplicación de Correos del país donde estés y confiar que esté en un idioma que comprendas.

En definitiva, lo bueno de estas aplicaciones y que hace que nos parezcan geniales es que te permite hacer tu propia postal con una foto de tu propia creación y que, por tanto, puedes aparecer tú mismo. La letra no será manuscrita, pero hay tantos tipos de “fonts” que seguro que hay alguna que te gusta para personalizar tu escrito.


Y, casi lo mejor, no tienes que preocuparte de dónde comprar sellos o dónde hay un buzón de correos, ni rezar para que los servicios de Correos del país de origen apliquen un tiempo razonable para los envíos internacionales y no pase que te envíes la postal de tus vacaciones del 2012 y te llegue en las Navidades del 2014.

Por cierto, estas aplicaciones son también muy útiles para enviar “christmas”.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Escapada a Astorga y las Médulas

En uno de esos fines de semanas “largos” que nos brinda la primavera, decidimos hacer una escapa a Astorga y las Médulas. Es una época perfecta donde el campo luce en todo su esplendor. Situada en la provincia de León y capital de la comarca de la Maragatería, Astorga combina espectaculares monumentos y una excelente gastronomía.

Fuimos en coche, pero cuenta con estación de tren y de autobuses. Astorga se halla en un cruce de caminos de dos rutas fundamentales en la Edad Media: el Camino de Santiago y la Vía de la Plata (por la que circulaban hacia el sur todas aquellas mercancías, en especial el oro, que se extraía de Las Médulas).

Nos alojamos en el Hotel Vía de la Plata, el cual nos facilitó una cuna, cosa que el maletero de nuestro coche agradeció, al no tener que llevar la de viaje. Además, ofrece servicio de habitaciones para la cena, lo cual nos permitió respetar los horarios de baño, cena y “a dormir” de nuestra peque. Está muy céntrico, al lado de la Plaza Mayor y enfrente del Museo Romano. Se puede pasear por toda la villa y ver sus monumentos con carrito.

Nada más salir del hotel, en el centro de la Plaza Romana nos topamos con los restos de una antigua vivienda de la época romana, en la que se han encontrado interesantes mosaicos. Aunque en la plaza hay otros edificios interesantes para visitar (como las iglesias de San Francisco o San Bartolomé y el citado Museo Romano), estas ruinas llaman mucho la atención, aunque están protegidas por una cubierta de policarbonato muy moderna que desentona un poco con el entorno...

Palacio Episcopal de Astorga
El monumento más famoso de Astorga es el Palacio Episcopal obra del arquitecto catalán Gaudí. La construcción es tan innovadora que en ocasiones parece dejar en un segundo plano a la adyacente catedral (que también es espectacular); hoy en día su uso está destinado a acoger un museo sobre el Camino de Santiago. Más que un Palacio parece un castillo, con sus almenas y miradores. Es imposible que cualquier niño al que le gusten los caballeros y los castillos medievales no se quede boquiabierto al verlo.

Catedral de Astorga
La Catedral de Santa María de Astorga se remonta al siglo III, época de la cual aún se conservan restos románicos. Pero el edificio actual comienza a levantarse en el año 1447 y, debido a su lenta construcción –no se finalizó hasta el siglo XVIII-, presenta una mezcla de estilos artísticos como el gótico, el renacentista y el barroco. Está compuesta por tres naves y la central, más alta que las demás, convierte su silueta en inconfundible. Su fachada está repleta de escenas del Nuevo Testamento y en ella destaca un gran rosetón que, entre decoración vegetal, deja ver el escudo de la monarquía. Su interior acoge el Museo Catedralicio.
La Plaza Mayor de Astorga sigue los patrones clásicos de las plazas mayores, en ella el Ayuntamiento luce con un singular reloj, donde las famosas figuras conocidas como los “Maragatos” nos sorprenden con su movimiento al marcar las horas.

Para delicia de peques y mayores, Astorga tiene una gran tradición vinculada al cacao que se remonta al siglo XVI y que se muestra en el Museo del Chocolate. Las mantecadas no tienen chocolate, pero también hicieron nuestras delicias… Y ya que estamos con la comida, una buena opción es disfrutar del cocido maragato.

Una vez descubiertas y disfrutadas las maravillas de Astorga, otro de los días decidimos acercarnos a las Médulas.

Las Médulas

Las Médulas son el fruto de la transformación en el paisaje que produjo la explotación de la que es considerada la mayor mina de oro a cielo abierto de todo el Imperio Romano. Es un paisaje de arenas rojizas, cubierto de castaños y robles. Lo ideal si vas con tiempo es acercarte al pueblo de las Médulas y dejar el coche en el aparcamiento que hay junto al Aula Arqueológica de las Médulas. Allí te facilitan información sobre las Médulas y un mapa de recorridos que puedes hacer en función del tiempo de que dispongas, y el grado de dificultad.

Nosotros decidimos subir al Mirador de Orellán. A él se puede acceder por la Senda Perimetral partiendo desde el Pueblo de Las Médulas o desde el Pueblo de Orellán. Subimos desde el pueblo de Orellán, a través de una pista asfaltada de bastante pendiente pero asequible para todo el mundo. Se tarda unos veinte minutos y se puede subir con carrito de bebé. El mirador en sí tiene unas vistas privilegiadas, es bastante amplio y hay bancos para sentarse. Estuvimos al atardecer y es verdaderamente espectacular.