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martes, 8 de octubre de 2019

Viajando con Astérix: por Italia

Cuando escribo esta entrada, estamos a días de la publicación de un nuevo álbum de Astérix, el que hará el número 38 de la serie, así que me ha parecido oportuno recordar su anterior aventura: "Astérix en Italia" (en original, "Astérix et la Transitalique")

En esta aventura, nuestro amigo galo acompaña a Obélix (sí, sí, es Astérix el que acompaña a Obélix, leed la aventura y lo comprenderéis) en una trepidante aventura por el país transalpino. Vamos a recorrerla con ellos y ver qué sitios descubrieron.

Mapa Astérix y la tranitálica

La salida de la carrera se produce en Modicia como no podía ser de otra manera. ¿Por qué? os preguntaréis, pues porque Modicia era como llamaban los antiguos romanos a Monza, la meca del automovilismo italiano, la sede de su circuito más famoso, muy próxima a la fábrica de unos de los coches deportivos más apreciados en el mundo entero: Ferrari.

En Monza, además de visitar la sede del histórico gran premio de Fórmula 1: el circuito de Monza, merece la pena ir al Parque de Monza (están muy cercanos). Es el parque vallado más grande de Europa. Es tan grande que ocupa Monza, Villasanta, Vedano al Lambro, Lesmo y Biasono. Hay tres entradas principales al parque: Viale Cesare Battisti en Monza, Via S. Stefano en Vedano al Lambro y Via Farina en Villasanta. Las entradas de Monza y Vedano al Lambro cuentan con un aparcamiento adyacente. Además de las entradas principales, hay muchos accesos peatonales. El parque puede ser atravesado en coche de lunes a sábado, pero lo cierran los domingos para que sea solamente peatonal. Tiene un museo, un jardín de rosas donde se celebra un concurso internacional, zonas de toboganes, un carrusel, restaurantes, una granja con vacas y burros donde se puede comprar yogurt y queso. Hay un trenecito que recorre todo el parque. También se pueden alquilar bicicletas. En invierno esta abierto de siete de la mañana a siete de la tarde y en verano hasta las nueve y media. 


Astérix en Modicia (Monza)

Si seguimos leyendo el comic, en el transcurso de la carrera, nuestros amigos se equivocan de trayectoria (¿o será una trampa de los romanos?) y acaban en el territorio de los venetos, donde descubren que están construyendo una ciudad sobre la misma agua que da por sí misma para varias entradas: Venexia

Astérix en Venexia (Venecia)
A diferencia de otras ciudades italianas, en Venecia, excepto la Basílica de San Marcos, hay pocos  monumentos emblemáticos, lo que permite disfrutar al máximo de la ciudad. La ciudad ofrece la tarjeta "La Venice Card" (http://www.veneziaunica.it/) que permite la entrada a los museos, acceso gratuito a los baños públicos y descuentos en los trasportes.

Dentro de las opciones para disfrutar por supuesto se incluye un paseo en góndola y/o vaporetto. Si un paseo en góndola a través de los callejones se excede del presupuesto, una solución es coger una de las góndolas que usan los venecianos para moverse por la ciudad.  Sólo cuatro puentes cruzan el Gran Canal, y es un paseo bastante largo, por lo que una serie de góndolas, denominadas traghetti, hace el transporte de ida y vuelta por uno o dos euros. El paseo en vaporetto también es de las cosas más divertidas para los niños.  La línea Uno del vaporetto, el sistema de transporte público de Venecia, recorre toda la longitud del Gran Canal desde Piazza Roma hasta Piazza San Marco, pudiendo ver multitud de palacios góticos y renacentistas. 

Una serie de miradores permiten ver Venecia desde otro punto de vista. Los más recomendables: el Campanile de San Marcos, el Campanile de San Giorgio Maggiore, el Puente de la Academia y la azotea de Fondaco dei Tedeschi (es gratis, pero es necesario reservar: https://www.dfs.com/en/venice/t-fondaco-rooftop-terrace) 

Entre los museos interesantes para visitar con niños se encuentra el Museo de Ciencias Naturales. En él podrán observar el esqueleto de varios dinosaurios (hay uno de más de 7 metros de largo) o la colección dedicada a los cetáceos. 

Un juego divertido para realizar en Venecia con los peques es ver quién encuentra más leones alados (hay muchos). El león alado es el símbolo del patrón y fundador de la ciudad, San Marcos.

Pero continuemos el viaje con Astérix y Obélix. Por culpa del desvío, los galos llegan muy tarde a Parma, 

Astérix en Parma

y no les da tiempo a hacer turismo, pero nosotros os vamos a hacer algunas sugerencias.

Parma es conocida por temas gastrónomicos: el jamón de Parma y el Parmigiano Reggiano (Parmesano). No hay peque que se resista a la delicias culinarias de esta ciudad. Además es muy interesante poder ir a visitar alguna de las empresas productoras de Parmigiano (hay varias pequeñas empresas familiares que ofrecen esta visita)

El monumento más emblemático de Parma es la Catedral Santa María Assunta, que comenzó a construirse en el año 1059. La entrada a la Catedral es gratuita y el horario para visitas es de 9:00 am a 12:30 pm y de 3:00 a 7:00 pm. Junto a la Catedral esta el Baptisterio. Los baptisterios son característicos de Italia porque en el extranjero solo hay tres y en Italia, cincuenta. El bautismo era una ceremonia muy importante porque constituía la presentación de una persona a la comunidad. Las personas se bautizaban dos veces: al nacer y a los 12-13 años.

Hay otras construcciones muy particulares como el Palazzo della Pilotta, que nunca se terminó y luce tal cual como quedó en 1611, cuando se interrumpieron las obras.

Cerca de Parma, también se encuentra el Castello de Torrechiara, (entrada 4€ en 2019, niños no pagan) considerado como uno de los castillos mejor conservados de Italia, y localización de varios rodajes de películas italianas como Lady Halcón de Michelle Pfeiffer.

La tercera parada de nuestros galos se producirá en Sena Julia (Siena) pero para llegar allí pasarán por la Toscana viendo:
  • Florentia (Florencia) donde en el cómic apreciamos la gigante estatua de Hércules de Farnesio. Si queremos verla hoy día solo podemos ver copias. La más antigua y famosa de ellas, del s.III, se encuentra en Nápoles, y fue encontrada en las termas de Caracalla, en Roma. El original, perdido, es de Lisipo sIV a.C
Astérix en Florencia - Hércules de FarnesioHércules de Farnesio

En Florencia se pueden hacer tantas cosas con niños, que merece un post a parte (próximamente), pero sin duda los imprescindibles son subir al Duomo, disfrutar de los títeres en Ponte Vecchio, tocar la Fontana del Porcellino, comprobar cómo funcionaban los inventos de Leonardo da Vinci en su museo y comer pizza y helados. 
  • Pisae (Pisa): a nuestros amigos no les da tiempo a parar, de hecho, Astérix ni se entera que pasan por ahí. Pero está claro que es visita obligada
Astérix en Pisa

Lo más conocido de Pisa es la Torre de Pisa en la espectacular Piazza dei Miracoli (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987). La plaza se encuentra rodeada por murallas construidas en el año 1155 para proteger los edificios que se estaban edificando en el interior: la Catedral de Santa Maria Assunta, el Baptistero, la Torre de Pisa y el Camposanto. Subir a la Torre de Pisa cuesta 18 euros (la entrada puede sacarse por adelantado en su página web). No es recomendable subir a niños muy pequeños a lo alto de la Torre de Pisa; se asciende por medio de una escalera en espiral compuesta por 294 escalones que están muy desgastados.

A su llegada a Sena Julia (actualmente conocida como Siena) no podrán dejar de acudir a su famosa plaza ovalada (Piazza del Campo) donde quizás sean los precursores de cierta famosa carrera (Palio)

Astérix en Siena

Piazza del Campo

Siena es una preciosa villa medieval. El centro histórico de Siena fue declarado por la UNESCO como Lugar Patrimonio de la Humanidad en el año 1995. Es emocionante para los peques recorrer los diez barrios del casco antiguo (contradas) y conocer el animal que los representa, dragón, águila, loba, elefante, etc., que se enfrentarán en la legendaria carrera; las leyendas sobre el Palio y la ciudad harán las delicias de pequeños y grandes. 

El Museo de Arte para Niños, es otra de las paradas obligadas, donde podrán disfrutar de las exposiciones y juegos. Está situado en piazza del Duomo, justo enfrente de famosísima catedral (otro plan que no podéis perderos).

Para la siguiente etapa, los corredores atraviesan la región de la Umbria, dirigiéndose a Tibur (Tívoli)

Astérix en Tibur

Tivoli está a tan sólo 33 kilómetros de Roma. En la parte oeste del centro de la ciudad, cerca del Duomo, encontramos los Jardines de Villa d’Este. Dentro de los jardines se encuentran varias fuentes de gran belleza como la monumental Fontana di Nettuno, la Fontana di Tivoli y el Centro Fontane. Otra opción es ir a la zona norte de la ciudad y pasear por Via delle Cascatelle, la cual atraviesa unos magníficos parques y permite ver las magníficas cascadas que caen en la parte norte de la ciudad.Si preferis ver las cascadas desde la cima, hay un pequeño sendero desde Via Quintilio Varo, el cual dirige al borde de las cataratas. 

No hemos comentado que gran parte del recorrido de la carrera transcurre por la famosísima y más larga calzada romana: la Via Appia, de la cual podemos disfrutar todavía hoy día. De 540 km de longitud y aproximadamente 8m de anchura estaba calculada para el paso simultáneo de dos carros viajando en sentido contrario. El autobús turístico “Archeobus” hace una parte de su recorrido. En la pagina web www.trambusopen.com puedes encontrar toda la información necesaria.

Astérix por la Via Appia

Via Appia

Quizás dicha vía os suene también de una famosa película: "Quo Vadis" (Mervyn LeRoy y Anthony Mann, 1951) 



En esta vía podréis encontrar la Iglesia del Domine Quo Vadis. En ella vemos dos huellas en una losa de mármol en el centro de la iglesia, que se creen son un milagro de Jesús en su encuentro con San Pedro. Hoy en día son una copia del original, que se conserva en la cercana Basílica de San Sebastiano Extramuros.

Por fin, los galos llegarán al final de la carrera: Neapolis (Nápoles) y su famoso Vesuvius Mons (volcán Vesubio)

Astérix en Neapolis (Nápoles) y el Vesubio

A pesar de lo que muchas páginas de internet dicen, Nápoles es un lugar para descubrir con peques genial. Hay tanto que ver y que hacer que tendrá, como en otros casos, su post particular, con mención especial, para la visita a Pompeya.
El centro de Nápoles es Patrimonio de la Humanidad, hay edificios palaciegos del siglo XVII-XVIII preciosos y de altura vertiginosa para la época. Es una pena el estado de conservación de alguno de de ellos. Uno de los barrios más pintorescos de la ciudad por su desorden, por los cubos para subir las cosas a las casas, por su ropa tendida todo el día,.. es el Quartieri Spagnoli, el antiguo barrio español. La visita a la parte subterránea de la ciudad puede resultar muy divertida para toda la familia, a los niños eso de ir por pasillos estrechos con una vela les fascina...

Italia, por sus monumentos, sus leyendas, sus costumbres y su gastronomía es uno de los lugares imprescindibles para descubrir con peques 

viernes, 11 de diciembre de 2015

Las Eolias

El turismo masivo nunca se ha sentido atraído por este lugar; mejor, así este pequeño Patrimonio de la Humanidad se puede conservar sin problemas. Las islas Eolias o Eólicas son  un archipiélago volcánico en el mar Tirreno, situado frente a la costa nordeste de Sicilia.
La isla más grande es Lípari, razón por la cual se conoce también al archipiélago como islas Lípari. Las otras islas son Vulcano, Salina, Stromboli, Filicudi, Alicudi y Panarea.

Supongo que uno de los motivos para no estar invadidas de turistas es que llegar resulta algo "entretenido". Milazzo es el principal punto de partida de los ferrys a las Eolias. Para llegar allí desde España, hay dos opciones: volar hasta el aeropuerto de Catania, que es el más cercano a una hora y media de trayecto, con vuelos, vía Roma o Milán; y la otra opción es volar hasta Palermo, aunque está más lejos. Desde Milazzo, los trayectos de los ferry oscilan entre los 40 minutos a Vulcano y las casi tres horas a Strómboli. El viaje lleva su tiempo, pero es realizable sin problemas con peques. Las islas están bien conectadas entre sí por ferrys.

En una guía de turismo describe esta zona de una forma perfecta: "Los turistas vienen a las Islas Eolias, atraídos por la lava incandescente de Stromboli, la coquetería de Lípari, los paseos en barca de Panarea, la visión de las laderas de azufre de Vulcano, o los farallones de Filicudi"

En las Eolias se pueden encontrar muchos pequeños y preciosos hotelitos donde poder alojarse. No hay muchos, pero creo que los suficientes para el turismo que hay.

La primera parada de los ferrys desde Milazzo es Vulcano. Esta isla está formada por cuatro volcanes activos, es conocida por sus baños de lodo sulfuroso y por el color tornasolado de sus tierras. Vulcano era la fragua de Hefestos para los griegos (dios Vulcano para los romanos) situada en en el interior del cráter del volcán que domina la isla. 
A menos de un cuarto de hora está Lipari, la isla principal, famosa por sus acantilados blancos de piedra pómez. Debido a la importancia de la isla, el archipiélago entero recibe con frecuencia el nombre de islas Lipari, aunque todavía se emplea la antigua denominación (islas Eolias). En Lipari, es imprescindible visitar el museo arqueológico es uno de los más importantes en cuanto a arqueología submarina.

Otra de las islas es Stromboli. El volcán Stromboli se eleva 924 m sobre el nivel del mar  pero tiene en realidad una altitud de 2.000 m sobre el piso oceánico.
Hay tres cráteres activos en la cumbre. Destaca la Sciara del Fuoco ("Río de fuego"), una gran depresión en forma de herradura generada en los últimos 13.000 años por varios colapsos en la cara noroeste del cono. Por ella descienden hasta el mar los bloques de lava y fuego después de cada explosión. Es imprescindible hacer una excursión nocturna frente al Stromboli para admirar desde el agua los fuegos artificiales de sus explosiones (es muy fácil idenficar los barcos que realizan esta visita). Para los más deportistas, conviene efectuar una caminata de noche hasta la misma cima del volcán (siempre teniendo en cuenta los peligros de respirar el anhídrido sulfúrico de las emisiones volcánicas), tan impactante como los míticos granizados de Da Alfredo en Santa María de Salina (dicen que los mejores del mundo). La visita es segura, pues la última erupción violenta se produjo en 1930 y desde entonces está en permanente vigilancia. Las explosiones de fuego y lava se repiten rítmicamente cada 20 minutos, y como prólogo a cada erupción se oye un potente rugido, el suelo tiembla y finalmente surgen los fogonazos.

El granizado del que os hablaba está en una pueblo de la isla llamada Salina.
Esta isla es la única de las islas Eolias que cuenta con manantiales de agua naturales. Esto junto con las viejas erupciones de los volcanes la han dotado de tierra fértil donde abundan las uvas para elaborar el vino malvasia.
Las embarcaciones llegan a Santa Marina o a un pueblo pesquero, Rinella. Malfa, al norte, y Leni son otros pueblos también importantes de la isla. Sólo en verano hay oficinas de turismo en Rinella, Malfa y Santa Marina, que es el pueblo más importante y donde está ubicado el puerto y la heladería en cuestión (Via Marina Garibaldi).

Un tesoro escondido digno de descubrir.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Matera y los Sassi

Podría tratarse de un grupo de rock, pero no... Matera es una de las principales ciudades de la región de Basilicata, situada en el sur de Italia. 
En Matera, que ha sido elegida como sede italiana de la Capital Europea de la Cultura 2019, se encuentra uno de los asentamientos más antiguos y curiosos del mundo: los Sassi. Los Sassi son un conjunto muy peculiar de casas excavadas en la roca. Son Patrimonio de la Humanidad.
La región de lo que hoy es Matera ha estado habitada desde el paleolítico. Los sassi se originan a partir de asentamientos prehistóricos. Muchas de estas «casas» son realmente sólo cavernas, y las calles en algunos lugares de los sassi a menudo se ubican en los tejados de otras casas. Fue en el siglo VII cuando unos monjes llegaron huyendo de Asia Menor y se escondieron bajo las rocas construyendo habitáculos y capillas, conservadas algunas de ellas hasta hoy.
Se han contabilizado un centenar de capillas perforadas en la roca aunque sólo unas cuantas de ellas pueden visitarse. Entre ellas, destacan las de Conviciano de San Antonio, Santa María de Idris y Santa Lucia alle Malve. Son inglesias rupestres (chiesi rupestri),  sencillas, con un único altar y algún un fresco, a menudo ubicado en el lado opuesto al barranco; otras son un complejo entramado de cavernas con amplias cámaras subterráneas, que se piensa que los monjes rupestres y cenobitas usaban para meditar.

Es recomendable empezar la visita a esta peculiar ciudad en la plaza Vittorio Veneto. En ella podemos encontrar una enorme cisterna hidráulica que permaneció escondida durante décadas y eso que no es pequeña, será como un campo de fútbol. El precio de la entrada es de 2 euros por persona. Las explicaciones están todas en italiano, pero sirve para hacerse una idea. Hoy en día, sobre esta cisterna de agua que abastecía la población de Matera se levanta la moderna plaza que une el legado histórico con el presente.

En  esta  plaza Vittorio Veneto, un precioso balcón ofrece vistas inmejorables al barranco  donde se pueden ver en dos zonas orográficamente diferenciadas: el Sassi Caveoso y el Sassi Barisano. La ciudad se encuentra en ángulo oblicuo respecto a un pequeño cañón, que ha sido erosionado a lo largo de los años por un pequeño arroyo, el Gravina. El Sassi Caveoso es el más antiguo.
Para comprender mejor la forma de vida de los habitantes de los Sassi, se puede visitar en el Sassi Caveoso, la Casa Gruta di Vico Solitario, cerca de la Iglesia de San Pietro Caveoso. Este mueso es un típica casa gruta, con los muebles y utensilios de épocas antiguas. El precio de la entrada es 1.5 euros.

Esta ciudad recuerda en su aspecto a Jerusalén y alguna de las ciudades de Oriente Próximo. De hecho sus calles han sido usadas como escenarios para grabar películas entre las que se encuentra La Pasión de Cristo (Mel Gibson 2004)

Si viajas con niños, es mejor olvidar el carrito en el hotel. Las calles son estrechas y empinadas. Por lo demás no hay ningún problema, a los niños les encantará sumergirse en un lugar tan especial.

Otra cosa, que hay que hacer si viajas a esta ciudad, es probar el pan de Matera. ¡Es delicioso!

Matera no tiene aeropuerto. Está a unos 80 km de la ciudad de Barí, la cual si tiene aeropuerto (Vueling tiene conexiones directas desde Barcelona). La compañía de autobuses Marino conectan Matera con Milan, Ancona, Bologna, Chianciano, Fiuggi, Napoli, Novara y  Parma. La compañías Marozzi y Liscio conectan Matera con Roma, Florencia, Pisa y Siena.

¿Te animas a descubrir este lugar tan especial?

sábado, 14 de febrero de 2015

El ojo de la cerradura de los caballeros de Malta

Roma es siempre un lugar al que merece la pena volver. Hay tanto que ver...Hoy me apetece hablaros de uno de esos rincones especiales, que gracias a las guías y los bloggers de viajes ya no es tan exclusivo, pero que por curioso y porque a los niños les encanta creo que se merece una entrada en mi blog.

A pocos minutos del Jardín de los naranjos o Parque Savello podemos encontrar un lugar privilegiado en Roma. Recorriendo Via de Santa Sabina y, pasadas las iglesias de Santa Sabina y de Alessio, llegamos a la Piazza dei Cavalieri di Malta. Y si no fuera por la pequeña cola de curiosos que suele haber uno pensaría que es un tranquila y coqueta plaza romana. 

Esta plaza, creada en el siglo XVIII, encierra una curiosidad más: durante el tiempo que estéis en ella, no estaréis en Roma, ni tan siquiera en Italia; esta plaza fue donada por la Santa Sede a la orden de Malta.

La fila que antes comentaba la encontramos frente a la puerta del Palacio del Aventino. Este edificio alberga la embajada del Priorato de Malta, una orden religiosa católica también conocida como la Orden de Malta. Y ¿qué hacen allí esas personas? Pues esperar a mirar por su cerradura.

Aunque el edificio está cerrado al público, cuando llegue vuestro turno en la fila, mira por el ojo de la cerradura de los Caballeros de Malta. Aunque sepas lo que vas a ver, seguro que te sorprenderá. A lo lejos, en un encuadre casi perfecto se puede ver entre los cipreses, tres países y... bueno, mejor, id a verlo.
No os preocupéis, a menos que seáis miopes y hayáis olvidado vuestras gafas, se ve perfectamente...

sábado, 29 de noviembre de 2014

Viajando con Astérix: Astérix Gladiador

En su cuarta aventura, los galos hacen su primer viaje por mar para ir directamente a la capital de sus archienemigos, a la mismísima Roma. No está muy claro a qué puerto llegan, pues en el 50 a.C. todavía no estaba desarrollado el puerto de Ostia.
Ostia está a 25 kilómetros al sudoeste de Roma. Se trata de una ciudad portuaria fundada en el siglo IV a.C. Como Roma no tenía puerto era fundamental para la ciudad. Se conserva en buen estado, por lo que nos ofrece una oportunidad única de ver una ciudad romana. A la entrada de la ciudad encontramos el cementerio, al atravesarlo entramos por la Puerta Romana y recorremos el decumano máximo que lleva hasta la Puerta Marina. La ciudad cuenta con un gran teatro con capacidad para 3.000 espectadores. La Casa de Diana es un ejemplo de edificio tipo "colmena", llamadas insulas, de los que se empezaron a realizar por la escasez de suelo.
Allí veremos un termopolion en la planta inferior. Se trataba de un bar donde la gente comía ya que en los pisos no era conveniente hacer fuego al estar hecho mayoritariamente con madera y arcilla. También podemos observar las Termas de Mitra.

El puerto más desarrollado en la época de Astérix era el de Pozzuoli, pero está demasiado lejos para que los galos lleguen en unas pocas horas a Roma.

Una vez en tierra, se dirigen a Roma por la Via Appia
Pero difícilmente podría haber sido esa la vía que recorriesen ya que no pasa por esos puertos.
Es más que interesante hoy día descubrir dicha vía. La Vía Appia fue una de las más importantes calzadas de la antigua Roma. Se extiende desde Via de Porta San Sebastiano, cerca de las termas de Caracalla, hasta Brindisi, en la costa de Apulia. Actualmente alberga un parque en el cual se incluye la Muralla Aureliana y gran cantidad de restos arqueológicos, además de especies autóctonas de las colinas de Roma.
Todos los domingos, una parte considerable de Via Appia se convierte en una zona libre de coches. Desde Via Porta di Sebastiano se puede caminar o ir en bicicleta durante varios kilómetros. Este tradicional recorrido se inicia en la Tumba de Cecilia Metella e incluye el paso por diversos monumentos y puntos de interés como el Mausoleo del Campo de Bove, la iglesia de San Nicola, la tumba de la familia Sisto Pompeo, el Mausoleo de Claudio Secondino, el Sepulcro de Séneca, la Tumba de Quinto Apulcio, entre otros.
Astérix y Obélix llegan a Roma. Atentos a los pasos de cebra, en realidad eran así aunque los mejor conservados para verlos hoy día están en Pompeya
Después de pasar por Restaurante Galo (hay varios restaurantes franceses en Roma pero yo creo que lo mejor serían unas crepes con los peques que valga la pena,...) los galos se pasan por unas termas romanas. En realidad, en el 50 a. C. no había termas públicas en Roma. Las primeras son las de Agripa, quién las donó a la ciudad en el 12 a.C. Las termas son más propias de la época imperial, algunos siglos después,
en cualquier caso, es el momento de nombrar las termas de Caracalla.

Las termas de Caracalla merecen una visita si estas en Roma. Están situadas en Via delle Terme di Caracalla, 52. Fueron construidas entre los años 212 y 216 bajo el mandato de Marco Aurelio Antonino Basiano, más conocido como el emperador Caracalla, las Termas de Caracalla fueron uno de los mayores y más espectaculares complejos termales de la antigüedad. Aunque hoy sólo quedan muros de ladrillo y grandes bóvedas desplomadas, aún se conservan los restos del esplendor que siglos atrás tenía, ya que estavan revestidas de mármol y decoradas con preciadas obras de arte.
Actualmente, en la ciudad de Roma, se pueden disfrutar de magníficos balnearios, y relajarte como lo hacían en la antigüedad, con las mismas aguas terapéuticas que usaban los antiguos romanos. Uno de ellos es el balneario Pro Fonte Ceciliana, en la vía Predemontana. También puedes visitar la Terme di Stigliano, en la Canale Monterano. Dos spas de lujo, que por desgracia no permiten la entrada de peques, así que este plan hay que reservarlo para una escapa sin ellos.

Y por fin, nuestros amigos se acercan al más famoso de los monumentos romanos: el... ¿Circo?
es un error que se produce tanto en el original francés como en la traducción española, llaman Circo a los que en realidad es un Anfiteatro.

El circo romano es un recinto muy alargado con remates circulares en los extremos, teniendo globalmente una forma oval, más o menos alargada y estaba destinado a carreras, espectáculos, y representaciones, que conmemoraban los acontecimientos del Imperio. Mientras que el anfiteatro tiene forma circular.

Y de hecho, y eso sí está bien, no hay ninguna referencia en este cómic de Astérix al Coliseo, pues se construyo en el siglo I d.C. y recordemos que las aventuras de Astérix son del 50 a. C.
de hecho, hasta el 29 a.C. no hubo un gran anfiteatro en Roma, así que Julio César no pudo celebrar unos juegos en un lugar como el que pinta Uderzo, con tres filas de arcos en su fachada.

Pero ya que estamos, a los peques y mayores les encantará visitar el Coliseo de Roma, que es el anfiteatro más conocido, cuyo nombre era en realidad Anfiteatro Flavio.

Curiosamente, no debe su coloquial nombre de Coliseo (o Colisseum) a su propio grandiosidad, sino a la de una estatua que se podía encontrar cercana a él, estatua del emperador Nerón.

Iniciada su construcción por Vespasiano, fue el emperador Tito quien lo inauguró en el 80 d.C. con unos magníficos juegos que duraron 100 días y en los cuales hubo gladiadores, fieras e incluso batallas navales.

Con una capacidad cercana a las 50 mil personas, en las zonas más bajas se ubicaban el emperador y los senadores y a medida que se subía por la grada, se descendía en rango social.

Seriamente dañado por varios terremotos, durante la Edad Media fue objeto de saqueo, utilizándose sus piedras para otras construcciones. Hasta que el papa Benedicto XIV en 1749 lo declaró lugar sagrado por la cantidad de mártires cristianos que allí habían fallecido, terminando el expolio de sus piedras.

Pero volvamos con nuestros amigos los galos. Con tanto entrenamiento como gladiadores, nuestros amigos necesitan un descanso, así que deciden salir de su prisión y conocer Roma. El lanista (entrenador de gladiadores) les lleva a conocer el Foro Romano:


El foro de una ciudad romana era su centro urbano, alrededor del cual se desarrollaban el comercio, la religión o la administración de justicia, pero también la prostitución. La Vía Sacra cruza el foro romano y lo une al Coliseo.

Llegar al Foro Romano es muy fácil pues se encuentra en una zona muy céntrica y bien comunicada. Puedes tomar el Metro en la línea B y bajarte en la estación Colosseo, que se encuentra muy cerca del Foro Romano.

La entrada al Foro Romano es totalmente gratuita. Lo ideal es recorrerlo con un guía o un libro, de forma que se sepa lo que se está observando.

El Foro Romano está abierto todos los días del año, excepto en Navidad y año nuevo. Abre sus puertas a las 8:30 y las cierra una hora antes del atardecer, de manera que los horarios de cierre durante el año varían.

Nuestros amigos galos volverán en otras aventuras a Roma, así que tendemos la oportunidad de ver nuevos sitios.

Nota del autor: este post ha sido escrito en colaboración el blog "En una aldea de Armórica..." En él podréis encontrar más información sobre Astérix.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Ruta Milán - Rimini, parada en Bolonia

De nuestra ruta: Milán – Bolonia - Modena – Rávena – Ferrara – Rimini, de la que algo os he contado aquí, hoy os explico la parada en la bonita ciudad de Bolonia.

Bolonia es la capital de la región italiana de Emilia-Romaña. Es una de las ciudades históricas mejor conservadas de Italia y tiene el segundo casco antiguo medieval más grande de Europa, después del de Venecia.

Nosotros llegamos en tren desde Milán. Pero Bolonia dispone de aeropuerto; hay un autobus desde el aeropuerto al centro de la ciudad, se puede coger al final de la terminal. El precio (año 2014) es de 10 euros ida y vuelta, y tarda unos 30 minutos. Si vas en coche hay un aparcamiento bien situado, al norte de la zona centro. Está un poco al sur de la estación de tren y de autobús, en la Piazza dell’8 Agosto.

Bolonia es conocida como la ciudad roja, tanto por su supuesta ideología política como por el color del ladrillo que se usa en casi todas las construcciones. Esta ciudad universitaria por excelencia (la Universidad de Bolonia es la universidad más antigua del mundo occidental, es de 1088) tiene mucho ambiente y vida por sus calles. Además del color rojo, al pasear por la ciudad, destacan su imponentes edificios y la abundancia de soportales (los cuales se agradecen los días de lluvia). De hecho, Bolonia tiene el pórtico más largo del mundo, que va de la Piazza di Porta Saragozza a la Basilica di San Luca, con 666 arcos y más de tres kilómetros y medio de longitud.

La Piazza Maggiore es el punto de encuentro y uno de los lugares más emblemáticos de esta ciudad. Pegada a esta plaza, tanto que no parece que sean dos, otra plaza, la Piazza de Neptuno, con una fuente monumental que representa a este Dios, rodeado de sirenas y ángeles.
Los edificios que rodean estas plazas son espectaculares. Uno de ellos, es el Palazzo Comunale, que es la sede del Ayuntamiento desde 1336. En su fachada destaca la estatua del Papa Gregorio XIII, al cual debemos el calendario que usamos todos nosotros (calendario gregoriano). En su interior, podemos visitar dos importantes galerías de arte: la Collezioni Comunali d´Arte y el Museo Morandi (ambas gratuitas).

También da a la plaza, la Basílica de San Petronio, diseñada para que fuera más grande que la Basílica de San Pedro de Roma, pero que nunca fue terminada; ya que el Papa Pio IV decidió que los fondos se destinaran a la Universidad.  En esta iglesia fue coronado en 1530, Carlos V como emperador y en ella está enterrada Elisa Bonaparte (hermana de Napoleón). En la plaza además podemos admirar el Palazzo de Podestá y el de los Notarios.

Desviandonos por una calle lateral, se llega al Museo Arqueológico, que reúne una estupenda colleción de arte etrusco y egipcio.  Desde ahí, este muy cercana la zona universitaria. Merece la pena visitar el Palazzo dell'archiginnasio, sede de la Universidad de 1563 a 1805. La entrada es gratuita.

En la zona universitaria, están uno de los símbolos de esta ciudad, las dos torres de Bolonia. La más alta es la Torre degli Asinelli (97,20 metros) a la cual se puede subir, aunque son 498 escalones; eso si la recompensa son unas vistas espectaculares. Hay verjas en todos los miradores por lo que los peques estarán seguros. El coste por subir para los adultos es de 3 euros por persona. La otra torre, se llama Torre Garisenda (48,16 metros) y está cerrada al público, dada su peligrosa inclinación. Su función era defensiva y también un símbolo de riqueza y prestigio de sus poseedores.

Desde allí, podemos disfrutar de callejear por la ciudad para ver la Basílica di Santo Stefano. Es un conjunto de cuatro iglesias que se conservan donde hubo un total de siete, adosadas la una a la otra, es el monumento más antiguo de Bolonia. También llamado Santa Jerusalen. Todo este conjunto arquitectónico se puede visitar de forma gratuita. Los domingos por la mañana se celebra un mercadillo de antigüedades en esa plaza.

Otra opción con los peques es ir a Giardini Margherita, el parque más grande de toda la ciudad, que cuenta con una pequeño lago.  Ir a visitar el canal de agua, es otro de los planes que mas les gustará a los niños. Antiguamente, Bolonia estaba atravesada por canales de agua. Fue tan importante como Venecia en cuanto a comercio fluvial y comercio industrial. Los canales comenzaron a construirse en el siglo XII, y aunque llegaron a tener más de 80 kilómetros de extensión, fueron tapados a lo largo del siglo XX. Podéis demostrar a los peques que el agua fluye por debajo de sus pies llevándoles a la Vía Piella. En esta calle parte de uno de los canales sale a la superficie para volver a desaparecer metros más adelante .

Y para comer, hay un amplio abanico de opciones para elegir; aunque lo ideal es probar alguno de los platos típicos de la cocina boloñesa, como los tagliatelle al ragù (lo que nosotros llamamos salsa boloñesa), los tortellini in brodo (pasta fresca rellena de carne, servida con caldo de ave), los crescentine (fritura de harina rellena de mortadela o salami) y cómo no, la famosa mortadella de la región, que no se parece en nada a la que venden en España con ese nombre. Una curiosidad, el aperitivo, que se toma por la tarde, es una costumbre muy arraigada en Bolonia.

En otro post os sigo contando los pequeños descubrimientos de esta ruta italiana. 

jueves, 30 de octubre de 2014

Indiana Jones y Venezia

De Venecia se pueden decir tantas cosas... A priori,  puede parecer un lugar más apropiado para dos solos que para ir con peques, pero no tiene porqué. Os propongo coger el sombrero y descubrir Venecia como Indiana Jones en la película “Indiana Jones y la últimacruzada (Indiana Jones and the last Crusade - Steven Spielberg 1989”.

En esta película, el padre de Indiana Jones, Henry Jones, también arqueólogo, es secuestrado cuando buscaba el Santo Grial. Indiana tendrá que ir a rescatarlo y, de paso, intentar hacerse con la preciada reliquia, ambicionada también por los nazis.

Indy pasa por muchos países: Estados Unidos, Portugal, Italia, Austria, Alemania y Turquía. Hoy nos centraremos en su paso por Italia, en concreto por la ciudad de Venecia.

El rodaje de esta película en Venecia tuvo lugar el 8 de agosto de 1988. Aunque muchos de los sitios son reales, hay que decir que algunas de las escenas que transcurren durante la película en Venecia corresponden a otras localizaciones: las escenas del interior del apartamento corresponden a un estudio de grabación y la persecución en lanchas se grabó en los muelles de Tillbury en Essex (Londres).

Indiana Jones llega a Venecia en vaporetto acompañado de Marcus (el director de la universidad donde Indiana da clases) a la parada "Salute", junto a la iglesia de Santa María de la Salud. Estas escenas se rodaron en un embarcadero situado en la Fondamentadella Dogana alla Salute, y no corresponde con el de la actual parada del vaporetto Línea 1.



Aquí se encuentran con la doctora Elsa Schneider (arqueóloga y ayudante de su padre en la búsqueda del Santo Grial). En la película se puede ver la torre Campanile di San Marco al fondo.


Juntos se adentran en el barrio del Dorsoduro. Cruzan el Ponte dei Pugni, llegando al Campo San Barnaba, una plaza en la que destaca la fachada de la Chiesia di SanBarnaba y su torre de ladrillo.

 En la película, alrededor de este puente hay mesas donde la gente toma un café. Esas cafeterías existen, pero tienen prohibido poner mesas en la calle.
De esta forman llegan a luna biblioteca llamada Barnaba, la cual ya he mencionado en este blog (Bibliotecas de película). En realidad esta iglesia, no tiene esos oscuros túneles subterráneos.
La película continua con la persecución en lanchas, que como os he contado no fue rodada en esta ciudad. Los siguientes lugares que aparecen son el Canal de la Giudecca y el Canal de Lavraneri, algo apartadas del entorno turístico de esta ciudad. También se puede ver parte de la fachada del Molino Stucky, hoy convertido en el hotel Hilton de Venecia, en la hermosa Isla de Giudecca,  así como la cúpula de la iglesia de Redentore. La iglesia de Redentore se comenzó a construir en 1576, cuando se dio fin a una terrible peste en Venecia, que llevó a la muerte a más de un tercio de la población, para agradecer a Dios la redención del mal.
El “paseo” por los canales termina en el Gran Canal, a la altura del Puente de la Academia. Detrás de Indiana se aprecian las fachadas de los Palacios Venier dei Leoni y Barbarigo. El Palacio de Venier dei Leoni fue proyectado por Lorenzo Boschetti en 1749 para la familia noble Venier, pero solamente la planta baja está acabada. El apelativo dei Leoni viene motivado por el león vivo que los Vernier tenían en su jardín. Actualmente, el palacio es la sede del Peggy Guggenheim Museum. El Palacio de Barbarigo hoy en día es un hotel.

Venecia cautivará a los peques: montar en góndola, los helados y las pizzas, las palomas de la plaza de San Marcos... Sólo dos cosas a tener en cuenta viajando con peques a esta ciudad: cuidado no se acerquen mucho al borde de los canales para evitar sustos y caídas; y mejor olvidarnos del carrito o sillita, hay que subir las escaleras de los puentes que cruzan los canales todo el tiempo y eso con la silla no es cómodo. Recomendable en caso de ser necesario la mochila portabebes.