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miércoles, 1 de octubre de 2014

Trenes panorámicos en Suiza

Si decidís conocer Suiza y pasar allí más de una semana, os aconsejo que os saquéis el Swiss Pass. Es un billete que permite montar de forma ilimitada en los autobuses, trenes y barcos de Suiza. Los niños menores de 16 años viajan gratis acompañados por uno de sus padres con la Swiss Family Card. En la página de Turismo de Suiza podéis encontrar toda la información de tarifas y prestaciones 

Los trenes panorámicos también están incluidos, aunque en algunos casos hay que reservar el billete con antelación (en el resto de los casos con enseñar el billete al revisor es suficiente). Viajar en un tren panorámico es una experiencia totalmente recomendable tanto para niños como mayores, y más pudiendo disfrutar de paisajes tan espectaculares como los que ofrece Suiza. A nosotros nos encantó.

Los trenes panorámicos más espectaculares de Suiza son:

BERNINA EXPRESS. Este tren conecta las localidades suizas de Chur o Davos con las italianas de Poschiavo y Tirano, cruzando los Alpes suizos de norte a sur. Una parte del trayecto de este ferrocarril, entre Albula y Bernina, es Patrimonio Mundial de la Unesco (la vía que se conoce como Rhätische Bahn). Es una travesía alpina espectacular. El tren está compuesto de vagones con cristales en el techo para tener vistas panorámicas del paisaje.  Con buen tiempo, el viaje resulta aún más especial, porque puede realizarse en un tren panorámico abierto: coches especiales que se enganchan al tren normal y no requieren reserva previa. Durante el trayecto se atraviesan glaciares, 55 túneles y 196 puentes.  Aunque el Bernina Express circula en parte por Italia, no es necesario un pase válido en Italia. La duración del viaje completo es de 4 horas.

LÍNEA GOLDEN PASS. Discurre a través de seis lagos, seis regiones y tres puertos de montaña atravesando toda Suiza desde Montreux en la orilla del Lago Lemán, pasando por el puerto de montaña Brünigpass hasta Lucerna, en el lago del mismo nombre. Tanto Montreux como Lucerna, son dos ciudades suizas que merece la pena visitar y que tendrán su post propio en este blog. La cantidad de asientos (acolchados y cómodos)  es limitada. Entre Montreux y Zweisimmen, se puede disfrutar del "Golden Pass Classic" con vagones vintage renovados del Expreso de Oriente. Si quieres hacer el trayecto completo hay que hacer dos cambios de tren por lo que se puede hacer noche en alguna de los sitios donde se realiza el cambio (Interlaken y Zweisimmen).La duración del trayecto completo es de 5 horas.

La línea Golden Pass tiene un recorrido especial, que a nosotros nos encantó. Es lo que denominan el tren del chocolate. Sale de Montreux y llega a Gruyères - la región de origen del famoso queso Gruyère y del fino chocolate de leche suizo. En su parada puedes visitar el pueblo de Gruyère que parece sacado de un cuento así como su quesería.

GLACIER EXPRESS. Dicen de él que “es el tren rápido más lento del mundo y el panorámico más famoso de Suiza”. Funciona desde 1930. Recorre a lo largo de siete horas y media el trayecto entre Zermatt y St. Moritz a través de la impresionante garganta del Rin, al puerto alpino Oberalp. Durante su trayecto atraviesa más de noventa  túneles y casi trescientos puentes. Alcanza una altitud máxima de 2.033 metros en el paso de Oberalp. Un viaje de todo menos aburrido. Los vagones tienen amplios ventanales para poder apreciar los paisajes del recorrido. Al inicio del viaje entregan unos audífonos, los cuales se conectan a enchufes en los asientos para poder escuchar la información histórica y descriptiva de los lugares que se recorren. Esta información está disponible en seis idiomas: alemán, inglés, francés, japonés, mandarín e italiano.

martes, 9 de septiembre de 2014

Trenes de película

Madrid tiene un sinfín de lugares y actividades que hacer con niños de todas las edades. Hoy os voy a hablar del Museo del Ferrocarril.

El Museo del Ferrocarril está ubicado en la antigua estación de Delicias, inaugurada en 1880 por los reyes Alfonso XII y María Cristina. Puedes llegar en metro (Delicias – Línea 3 Amarilla), en autobús (8, 19, 45, 47, 59, 85 y 86) y en tren cercanías (líneas C1 y C10, estación de Delicias). Esta albergado en un precioso edificio de hierro, característico de esa época. Para los padres cinéfilos, la estación fue testigo del rodaje de la película Doctor Zhivago.


Este museo exhibe una de las colecciones de material histórico ferroviario más completa de Europa, pero al terminar la visita te sabe a poco. Es ideal para los niños ya que a la mayoría les encantan los trenes, aunque a decir verdad también a los adultos. El tren simboliza viajes, aventuras, emociones...
En él podemos disfrutar una colección de más de 30 vehículos entre locomotoras y coches de viajeros: locomotoras de vapor, eléctricas y diésel. La exposición está colocada por vías. La vía 1 está dedicada a las máquinas de vapor. En la vía 2 tenemos trenes de tracción eléctrica. En la vía 3 encontramos los trenes de tracción diésel. Siguiendo con el cine, en esta vía podemos ver la locomotora diesel 1615, similar a la que aparece en la película El expreso de Chicago. En la vía 4, encontramos la parte dedicada a los viajeros, donde podemos visitar o ver el interior de diferentes vagones.

También cuenta con diferentes salas: sala de los relojes, sala de modelismo con 3 maquetas animadas de trenes de distintas épocas, una sala con las cabinas de los conductores, donde se puede uno sentir un auténtico maquinista.

La información detallada sobre todo la podéis encontrar en la web oficial: http://www.museodelferrocarril.org/

Si además hacéis coincidir vuestra visita con el primer sábado de mes (cómo fue nuestro caso), podéis disfrutar de la “Feria del Coleccionismo de Madrid”. La entrada al museo y la feria nos costó 2.50 euros a los adultos, siendo gratuita para los menores de cuatro años. Pero de la Feria os hablaré otro día.

Un plan perfecto para disfrutar niños y mayores durante un par de horas.

sábado, 30 de agosto de 2014

El primero fue en tren

Todos y cada uno de los medios de locomoción tienen sus pros y sus contras a la hora de viajar. El primer viaje con nuestra peque, viaje de más de 15 km, fue en tren. De hecho, fue un larga a distancia que nos llevó de Madrid a Barcelona.
AVE

No hace falta decir que la ventaja de que sea en Alta Velocidad respecto a los interurbanos tradicionales es abismal, no sólo en cuanto a lo obvio: tiempo, sino a comodidad. Y aunque es cierto que el precio de un buen servicio no suele ser barato, tampoco hay que alarmarse, pues si se pueden coger los billetes con suficiente antelación, se puede ahorrar unos pocos (o muchos) euros.


Si lees esto desde fuera de España, ten presente que en nuestro país a día de hoy (agosto de 2014) hay un único operador: RENFE y que, por tanto, el servicio está muy estandarizado para todo el país, pero puede ser muy diferente en el tuyo.

Nuestra peque tenía 2 meses cuando aquel primer viaje. Nos decantamos por el tren por delante de otros medios porque, respecto al avión, no había diferencia de tiempo en nuestro trayecto, si sumamos lo que se tarda en llegar al aeropuerto y en embarcar (tiempo que en tren es mínimo), y respecto al coche porque nos pareció que las 6 ó 7 horas que dura un Madrid - Barcelona por carretera era demasiado. Además, el tren presenta la comodidad de poder moverte, dar de comer a la peque o cambiarla de pañal sin necesidad de parar. Y, además, es el medio más seguro de los tres. Por cierto, la opción del barco al partir de Madrid ni se contempló...

Al viajar en AVE (o Alvia o Avant) con un carrito de bebé se debe tener presente que, aunque las normas de Renfe son claras, a día de hoy no son estrictas. Hay que tener presente que actualmente no hay un lugar habilitado en los vagones de Alta Velocidad para que los carritos de bebé vayan abiertos, Renfe pide que se plieguen y pongan en los lugares habilitados para las maletas. Pero si el bebé tiene como tenía la nuestra en su primer viaje, muy pocos meses, el carrito suele ser un capazo y solo se podrá plegar el chasis. Renfe dice que se debe viajar con el capazo encima de tus piernas, cosa incómoda de veras. Si se puede, hay que tratar de hablar con el supervisor del tren y, si en él no viaja ningún discapacitado en silla de ruedas, en uno de los vagones habrá un espacio habilitado para ésta donde poner la silla con capazo. Eso sí, si hay otros bebés con sus carritos y la misma idea quizás no quepan todos.

Con los meses nuestra peque creció (ley natural) y cambiamos el capazo por el maxi-cosi, cosa mucho más manejable pero que tampoco se puede plegar. El problema es parecido, aunque en este caso la incomodidad de viajar con él encima de las piernas es algo menor, pero sólo algo.

Por fin llegó el momento de cambiar el maxi-cosi por la silla de paseo. Ahora sí es posible plegar el carrito entero. Esto suele suceder no antes de los 9 meses de vida del peque. Ahora el problema era otro: ya no estaba nuestra peque casi todo el viaje dormida, ahora requiere más espacio y se mueve más. Esta es la mayor ventaja que tiene el tren con respecto a otros medios de transporte, pues puedes levantarte y sentarte tantas veces como quieras y en el momento que desees. Puedes andar, pues el espacio es relativamente amplio, ir al vagón cafetería y jugar con otros niños.

En alguna ocasión, he viajado sola con mi peque y su carro en AVE. Para esos trayectos en que no podía acompañarme mi chico, solicitaba la ayuda de Atendo en el momento de comprar el billete de tren. Es muy útil y te acompañan hasta el propio asiento, ayudándote a subir el carrito.

Desde hace poco, Renfe ha puesto como obligatorio sacar también billete para los más peques, incluso para los menores de 4 años los cuales viajan gratis. Hasta los 13 hay precio reducido. En el momento de sacar el billete del adulto debe notificarse que se viaja con niños.

Por cierto, si os permiten viajar con el carrito abierto, os sugiero que por seguridad, éste vaya en el sentido contrario a la marcha y frenado.

Dentro de las posibilidades que se tengan a la hora de coger un tren u otro por horario o duración del trayecto, siempre intentamos viajar en las hora que son más cómodas para la peque, evitando tener que darle de comer en el tren. O, cuanto menos, no tener que darle comida caliente, pues los AVE españoles no disponen de microondas y los calienta biberones y potitos son una pésima solución. Eso sí, lo mejor fueron los primeros meses, pues la comida la llevaba incorporada (no hay nada mejor que la leche materna)

Al comprar el billete por internet, Intentamos coger una tarifa que nos permita escoger asiento en el vagón donde está el cambiador. No es muy agradable pasearte por varios vagones con un bebé que acaba de hacer sus necesidades mayores atufando al resto de viajeros.

Nuestra peque ha cogido muchas veces el tren y muchas más que lo cogerá, pues aunque sea un medio más caro que el coche, es sin lugar a dudas el más cómodo y práctico para este tipo de viajes.