martes, 7 de octubre de 2014

El pueblo de Bella

¿Quién no conoce el cuento de La Bella y la Bestia? O, cuánto menos, la película homónima, todo un clásico de Disney. La película La Bella y la Bestia fue la primera de dibujos animados nominada al Óscar a la mejor película. Como en la mayoría de las películas de Disney muchas de sus localizaciones están basadas en lugares reales.

Los lugares de La Bella y la Bestia recuerdan a los pueblos de Alsacia, una región de Francia situada al este del país, en la frontera con Alemania y Suiza. Pero uno de estos pueblos, sin dudarlo es para mí el pueblo de Bella: Riquewihr.

Riquewihr es una preciosa ciudad fortificada muy pintoresca, que se encuentra a tan sólo 60 kilómetros de Estrasburgo. Desde Barcelona, Madrid y Málaga hay vuelos directos. Otro aeropuerto viable es Mulhouse/Basel. Se puede aprovechar la escapada para hacer la ruta Estrasburgo – Riquewihr – Colmar.

Pero volvamos al destino del post de hoy. Las murallas de Riquewihr fueron levantadas en la Edad Media y a día de hoy continúan protegiendo la ciudad. Sus casas representan la típica arquitectura alsaciana, de los siglos XV y XVI; la mayoría se encuentran bien conservadas, con sus típicos entramados de madera colorida y sus ventanas cubiertas de flores.

Riquewihr

Es una localidad pequeña por lo que posee una oferta hotelera limitada pero de excelente calidad. También existe la posibilidad de alquilar un apartamento o una de sus bonitas casas.

Incluso podemos encontrar la fuente donde Bella disfrutaba leyendo.


En la parte alta de la ciudad se encuentra La torre El Dolder (también se puede distinguir esta torre en la película). Tiene una altura de 25 metros. En la parte superior hay una campana que fue restaurada en el año 1842 y lleva inscrito: "Esta es la alegría que anuncia el ruido del día y el silencio de la noche".

Como en la película también hay un castillo en el bosque. Las ruinas del castillo Reichenstein se sitúan a unos 2 km. en el noroeste de la ciudad, en el bosque.

Para los mayores, indicar también que Riquewihr es muy conocido como productor de vinos, destacando el Riesling que se cultiva en la zona desde hace cientos de años. Uno de los edificios  más destacados es la casa Zimmer, su fachada de color azul añil destaca de sus entramados de madera. Fue construida en el siglo XVI por un enólogo procedente de la ciudad de Colmar que se instaló aquí. En la actualidad es un restaurante que ofrece recetas tradicionales de Alsacia y donde se puede degustar el Riesling. 





lunes, 6 de octubre de 2014

Parque Madrid Río

El Parque Madrid Río es una zona peatonal y de recreo construida entre los años 2006 y 2011 en los dos márgenes del río Manzanares. Esta creado sobre el tramo en el que se ha soterrado la M30 desde el nudo Sur hasta el enlace con la A-5. No es que el Rio Manzanares sea un gran río, pero era una pena tenerlo tan desaprovechado, y con este parque toda esta zona ha mejorado mucho.

Puedes acceder a este fantástico parque por:
  • Norte: Puerta del Angel  (Metro: Príncipe Pío y Cercanías: Príncipe Pío)
  • Centro: Marqués de Vadillo (Metro: Pirámides y Cercanías: Pirámides)
  • Sur: Almendrales (Metro: Legazpi)

Este gran parque acompaña al río Manzanares a lo largo de catorce kilómetros y ofrece una amplia oferta de espacios deportivos y lúdicos para toda la familia y todas las edades.

Madrid Río
En diferentes partes puedes cruzar por las antiguas presas y observar cómo es su mecanismo. En total hay siete presas, cuyas exclusas han sido reparadas y se les ha incorporado un tablero accesible de madera y una escala de peces para favorecer la continuidad de la fauna acuática a lo largo del río. También puedes ver patos y tortugas.

Se pueden realizar rutas en bicicleta, en patines o a pie. A lo largo de su recorrido, puedes ver monumentos del Madrid más clásico:la Puerta del Rey, el Puente del Rey, la Ermita Virgen del Puerto, el Puente de Segovia y Toledo… Para encontrarte también el espacio de arte del Matadero de Madrid, que es pura modernidad.

Para disfrute de los peques, hay 17 zonas de juegos repartidas a lo largo del parque. Hay para todos los gustos, desde los clásicos columpios, hasta una súper tirolina, la jungla de troncos o la colina de toboganes abiertos y cerrados.

En verano también uno puede sobrellevar mejor el sofocante calor en tres zonas, que se denominan La Playa Urbana, una es como una lámina superficial, donde te puedes tender y remojar; una fuente con diferentes chorros de agua de altura y otra zona de nubes de agua pulverizada.

Para los deportistas también hay opciones: 33 pistas deportivas  para la práctica de patinaje, skate, escalada, fútbol 7 y 11, fútbol sala, pádel, tenis, baloncesto y  ciclismo BMX; 3 circuitos biosaludables con 22 elementos; 7 pistas de petanca y 12 mesas de juegos (esto es para el deporte mental, jeje).


Se pueden dar un montón de datos sobre este parque, pero creo que lo mejor es disfrutarlo. 

Para más información, la web del Ayuntamiento de Madrid, o descárgate el plano aquí.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Trenes panorámicos en Suiza

Si decidís conocer Suiza y pasar allí más de una semana, os aconsejo que os saquéis el Swiss Pass. Es un billete que permite montar de forma ilimitada en los autobuses, trenes y barcos de Suiza. Los niños menores de 16 años viajan gratis acompañados por uno de sus padres con la Swiss Family Card. En la página de Turismo de Suiza podéis encontrar toda la información de tarifas y prestaciones 

Los trenes panorámicos también están incluidos, aunque en algunos casos hay que reservar el billete con antelación (en el resto de los casos con enseñar el billete al revisor es suficiente). Viajar en un tren panorámico es una experiencia totalmente recomendable tanto para niños como mayores, y más pudiendo disfrutar de paisajes tan espectaculares como los que ofrece Suiza. A nosotros nos encantó.

Los trenes panorámicos más espectaculares de Suiza son:

BERNINA EXPRESS. Este tren conecta las localidades suizas de Chur o Davos con las italianas de Poschiavo y Tirano, cruzando los Alpes suizos de norte a sur. Una parte del trayecto de este ferrocarril, entre Albula y Bernina, es Patrimonio Mundial de la Unesco (la vía que se conoce como Rhätische Bahn). Es una travesía alpina espectacular. El tren está compuesto de vagones con cristales en el techo para tener vistas panorámicas del paisaje.  Con buen tiempo, el viaje resulta aún más especial, porque puede realizarse en un tren panorámico abierto: coches especiales que se enganchan al tren normal y no requieren reserva previa. Durante el trayecto se atraviesan glaciares, 55 túneles y 196 puentes.  Aunque el Bernina Express circula en parte por Italia, no es necesario un pase válido en Italia. La duración del viaje completo es de 4 horas.

LÍNEA GOLDEN PASS. Discurre a través de seis lagos, seis regiones y tres puertos de montaña atravesando toda Suiza desde Montreux en la orilla del Lago Lemán, pasando por el puerto de montaña Brünigpass hasta Lucerna, en el lago del mismo nombre. Tanto Montreux como Lucerna, son dos ciudades suizas que merece la pena visitar y que tendrán su post propio en este blog. La cantidad de asientos (acolchados y cómodos)  es limitada. Entre Montreux y Zweisimmen, se puede disfrutar del "Golden Pass Classic" con vagones vintage renovados del Expreso de Oriente. Si quieres hacer el trayecto completo hay que hacer dos cambios de tren por lo que se puede hacer noche en alguna de los sitios donde se realiza el cambio (Interlaken y Zweisimmen).La duración del trayecto completo es de 5 horas.

La línea Golden Pass tiene un recorrido especial, que a nosotros nos encantó. Es lo que denominan el tren del chocolate. Sale de Montreux y llega a Gruyères - la región de origen del famoso queso Gruyère y del fino chocolate de leche suizo. En su parada puedes visitar el pueblo de Gruyère que parece sacado de un cuento así como su quesería.

GLACIER EXPRESS. Dicen de él que “es el tren rápido más lento del mundo y el panorámico más famoso de Suiza”. Funciona desde 1930. Recorre a lo largo de siete horas y media el trayecto entre Zermatt y St. Moritz a través de la impresionante garganta del Rin, al puerto alpino Oberalp. Durante su trayecto atraviesa más de noventa  túneles y casi trescientos puentes. Alcanza una altitud máxima de 2.033 metros en el paso de Oberalp. Un viaje de todo menos aburrido. Los vagones tienen amplios ventanales para poder apreciar los paisajes del recorrido. Al inicio del viaje entregan unos audífonos, los cuales se conectan a enchufes en los asientos para poder escuchar la información histórica y descriptiva de los lugares que se recorren. Esta información está disponible en seis idiomas: alemán, inglés, francés, japonés, mandarín e italiano.