lunes, 17 de noviembre de 2014

La Aldea Gala de Astérix: Erquy

En varios post os he estado hablando de las aventuras de Asterix, pero no os he hablado de su famosa aldea. En ninguno de los comics aparece su nombre pero hay varios pistas que nos pueden ayudar a descubrir cuál es. Si nos fijamos en el famoso plano del inicio de cada aventura, en la costa hay tres piedras a lo ancho de un cabo, sabemos que está en la Bretania francesa y que muy cerca hay una cantera. Con esas pistas, podemos concluir que la Aldea gala es la población francesa de Erquy. 



Descubrimos en Erquy el poblado de Asterix por los tres farallones que se adentran en el mar, la característica silueta de los acantilados, el lago azul y la antigua cantera de gres rosado de la que, según Goscinny y Uderzo, Obélix extraía sus menhires.

Toda la bretaña francesa merece una visita para descubrir sus preciosos pueblecitos. Erquy está a tan sólo a 90 km de Mont-Saint-Michel, a 40 km de la ciudad corsaria de Saint Malo y a 45 km de la preciosa ciudad medieval de Dinam.

En Erquy podemos disfrutar de unas diez playas de arena fina, un precioso puerto pesquero famoso por sus deliciosas almejas gigantes y vieiras (casi tan buenas como las gallegas) y múltiples senderos para pasear por el bosque (donde Asterix y Obelix cazaban jabalies y se divertian con los romanos).

De noviembre a marzo, desde el aparcamiento cercano al dique seco los pescadores, como hacía Ordenalfabétix (el vendedor de pescado de la Aldea de Astérix) en el 50 a. C.,descargan los sacos de marisco antes de proceder a la subasta. En agosto no es posible disfrutarlo.
Todos los sábados un mercadillo se instala en las calles de Erquy, donde se pueden encontrar toda clase de productos artesanos.

Erquy es uno de los pueblos que estan incluidos dentro del Sendero de los Aduaneros (2.000 kilómetros de caminos señalizados y en paralelo al mar que recorren todo el litoral de la península bretona).

Aunque no aparece en los comics, merece la pena visitar la capilla de Saint-Michel del siglo XII y  construida en un islote.  La Capilla está unida a la tierra con un camino natural de guijarros, al que se puede acceder cuando baja la marea.

También es recomendable ver el cabo Fréhel y Fort La Latte. En el primero encontramos el faro Fréhel (con una altura de 103 metros), no es de los más bonitos, pero se encuentra ubicado en una zona preciosa, con acantilados de hasta setenta metros de altura y de granito rojizo. Toda esta zona esta protegida y es reserva ornitológica. Este faro tiene un alcance de unas 28 millas, lo que lo convierte en uno de los faros más importantes de las costas francesas.

Fort La Latte es un castillo del siglo XIV, construido en un promontorio rodeado por el mar, protegido por dos barrancos, desde donde se ve la Costa Esmeralda a un lado y el faro de Cap Frehel al otro. Se puede subir hasta lo alto de la torre por una vertiginosa escalera de piedra agarrados a una soga, y recrear allí el duelo que en 1957 tuvieron Kirk Douglas y Tony Curtis en el rodaje de Los Vikingos.(The Vikings, de Richard Fleischer, 1958)
Visitar esta zona merece comer, además de marisco, dos de sus conocidas especialidades: las “crêpes”, con azúcar, caramelo, chocolate o mermelada; y las “galettes” de trigo sarraceno que se comen con jamón, queso, huevos o cualquier ingrediente que quieras añadir. Una delicia para peques y mayores. 

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